Actuar, ahora ¿cuándo?

Leí en un periódico la situación que se vive en Hong Kong: 900 detenidos y 70 heridos. ¿Cuál sería el comentario ante esto? ¿Que allá son muy revoltosos? No lo sé, pero me quedé desconcertado.

En qué momento se desviaron los proyectos de nación, en cuál los pueblos dejamos de tener conciencia propia para entregarla de esta forma a los países y corporaciones ahora más poderosas del planeta… Tampoco lo sé, pero sí por lo menos sé qué tan indignante es que nos muestren súbitamente la mísera existencia que tenemos, la indiferente manera en que somos tratados, es verdaderamente humillante dar la vuelta y ver que no somos más que números y objetos que el sistema absorbe a cada segundo… ¿Y quién puede hacer algo?

En fin, la situación mundial en ciertas cosas se pone cada vez más interesante…
¿Cuándo será tiempo de actuar?

Time and a Word
Yes


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In the morning when you rise,
Do you open up your eyes, see what I see?
Do you see the same things ev'ry day?
Do you think of a way to start the day
Getting things in proportion?
Spread the news and help the world go 'round.
Have you heard of a time that will help us get it together again?
Have you heard of the word that will stop us going wrong?
Well, the time is near and the word you'll hear
When you get things in perspective.
Spread the news and help the word go round.

There's a time and the time is now and it's right for me,
It's right for me, and the time is now.
There's a word and the word is love and it's right for me,
It's right for me, and the word is love.

Have you heard of a time that will help get it together again?
Have you heard of the word that will stop us going wrong?
Well, the time is near and the word you'll hear
When you get things in perspective.
Spread the news and help the word go round.

There's a time and the time is now and it's right for me,
It's right for me, and the time is now.
There's a word and the word is love and it's right for me,
It's right for me, and the word is love.
There's a time and the time is now and it's right for me,
It's right for me, and the time is now.
There's a word and the word is love and it's right for me,
It's right for me, and the word is love.







Breve divagación

Dias agitados. Música extrema, intensidad en los huesos... exceso. El eterno y agresivo exceso, tan peligrosamente amado, extrañado y censurado.
Blake conjuraba "El camino de los excesos conduce al palacio de la sabiduría", frase por demás aventurada para los tiempos en que fue escrita; aún hoy sigue espantando fuertemente esta palabra.

Los rumores del posible nuevo holocausto, la guerra y la muerte de dios, son síntomas inequívocos de una falta de confianza de la humanidad en sí misma. Los líderes de prácticamente todas las culturas se atrofian en la demagogia y los poetas son incapaces de retratar su propia época; máxime cuando los mismos reconocimientos a que pueden acceder, llámese premios o publicaciones de las grandes casas editoriales, no se dan precisamente por la calidad de los trabajos, sino por las relaciones públicas. Las letras, al igual que casi todo lo que nos rodea (política, arte, religión, etc.) está contaminada de corrupción.

Pero eso no era lo que deseaba expresarles, sino que los días que han antecedido al presente post, han sido para mí severamente agitados... tenía que decirlo, gritarlo... tenía que sentirme vivo.

Gracias a todos por leer y estar. Seguimos en la onda.


Sol de invierno

Sol de invierno.

Entrego este poema inaudito
a tus piernas, insolentemente bellas,
a la voluptuosa voz que no tienes,
a tus llantos, a tu calva testa.

Pronuncio desconcertado este turbio decreto
a las ruinas en que encuentro tu silencio,
al trueno y al caballo con que a veces sueñas,
al volumen de la música que subir no puedes,
a los árboles que no has trepado todavía.

Vida          lluvia            sueño
ternura      calamidad       esperanza.
Tenue tormenta de agua y arena:
¿en qué parte de la eternidad reposabas
antes de ser venerable presencia en la tierra?

La tarde expira lenta
florece la luna,
          (madre inmaculada)
     en el centro del manto estelar.
Y yo canto solitario estas plegarias,
durmiente bella, ostra sin intención,
detractora del hambre, sola edad sin llamas,
mujer    enigma    vida     cielo                          punto final.


Tzara

" Maquillar la vida en el binóculo -frazada de caricias- panoplia para mariposas, -
he ahí la vida de las camareras de la vida.

Acostarse en una navaja de afeitar y sobre pulgas en celo - viajar en barómetro - mear como un cartucho - cometer errores, ser idiotas, ducharse con minutos santos - ser golpeados, ser siempre el último - gritar lo contrario de lo que dice el otro - ser la sala de redacción y de baños de dios que cada día se da un baño en nosotros en compañía del pocero, -
he ahí la vida de las camareras de los dadaístas.

Ser inteligente - respetar a todo el mundo - morir en el campo de honor- suscribirse a la Deida Exterior - votar por Fulano - el respeto por la naturaleza y la pintura - aullar en las manifestaciones dadá, -
he ahí la vida de las camareras de los hombres. "

Tristan Tzara
Poema-XIV


Schopenhauer

El mundo es mi representación: esta verdad es aplicable a todo ser que vive y conoce, aunque sólo al hombre le sea dado tener conciencia de ella; llegar a conocerla es poseer el sentido filosófico. Cuando el hombre conoce esta verdad estará para él claramente demostrado que no conoce ni un sol ni una tierra, y sí únicamente un ojo que ve el sol y una mano que siente el contacto con la tierra; que el mundo que le rodea no existe más que como representación, esto es, en relación con otro ser: aquel que le percibe, o sea él mismo. Si hay alguna verdad a priori es ésta, pues expresa la forma general de la experiencia, la más general de todas, incluidas las de espacio, tiempo y causalidad, puesto que la suponen.
(...)

El suicidio, lejos de negar la voluntad, la afirma enérgicamente. Pues la negación no consiste en aborrecer el dolor, sino los goces de la vida. El suicida ama la vida; lo único que pasa es que no acepta las condiciones en que se le ofrece.

Arthur Schopenhauer
El mundo como voluntad y representación (fragmento)

Volver

Volver, algo que la inasible tolerancia al tedio lo permite sólo en los momentos más dísimiles. Es la permanencia quien obliga a suspirar por un tiempo ya ido, acaso sea una sed motivadora de placeres sadomasoquistas.

Tal vez la fugacidad de los instantes, de las palabras, o incluso la variedad de las desilusiones, sean las razones culpables de todo el desierto que nos habita.
Si la permanencia fuera la vida, ¿dónde quedaría el vacío necesario, la digna introspección, la añoranza de uno mismo? ¿Dónde habríamos de arrumbar la necesidad de venganza, de hastío, de compañía?

Volver, regresar cuando no te has ido, desandar un camino que nunca se anduvo, beber de un oasis, nacer cuando aún no has muerto. Volver al sitio indicado, siendo que éste jamás existió. Mirar el sol cuando ciego te has quedado.

No permitas caer la mísera compasión sobre tus espaldas.

Espera

Y ahora que estoy borracho de amor, de dudas, de llanto, extrañando a quien no debería, muerto en donde más me duele... ahora que evacúo mis corazonadas con severa dificultad, ahora, ahora, estoy pensando en ti...

Te lanzo extrañas formulaciones de mis ideas, acertijos que sólo tú puedes descifrar, acaso sean injertos de una rara manera de hacerte el amor... hacerte el amor, un bosquejo de los archipielagos en tu piel, recorridos por mis labios en instantes insensantos, infames, llenos plenamente de infamia: ¿acaso pudo ser de otra forma? la infamia tiene su lugar entre nosotros, absurda reinvindicación de nuestras maneras de sentir

siempre viviré contigo...
ahora lo sé--- tu regreso será el alma en pena
la reinvidicación... la vida
ahora lo sé


Una divagación mental

¿Qué podemos hacer cuando alguien, cualquier persona, se acerca a uno a pedir comentarios acerca de lo que escribe?
¿Qué pasará por su imaginación o por su pensamiento como para acreditarnos capacidad de juez?

No sé la respuesta a ninguna de las dos incógnitas, pero a veces resulta difícil salir de situaciones así. Incluso ahora, que nadie me pide ni ha pedido opinión de nada, pero lo advierto en compañeros a quienes les sucede.

Y peor resulta cuando leemos a alguien que conocemos y no nos agrada en lo más mínimo; ¿es difícil o es cosa normal que se presenten estas situaciones?

Tal vez sólo son figuraciones de un exiliado de sí mismo, como yo.


Cabalmente

Cabalmente enmudecido, reconozco que abandoné el teclado para manifestar de otras formas a los demonios que me habitan. Acudí febrilmente a los palacios más antiguos de la colonia a derruir lo poco que aún quedaba de mis mejores recuerdos, de las risas a cuentagotas que prodigué alguna vez; acaso el infernal testarudo que me habita sólo estaba distraído en su ínfima percepción del mundo.

Atorado en el sistema, sitiado en la marabunta añeja que abruma cada murmullo, cada perplejidad que me asalta,recuerdo los encierros, el intenso tropel arrollándome sin miramientos...

Cabalmente ahogado, recorro las cortinas y doy la bienvenida al sol, a las llamas lejanas que alimentan mi sed de calor.

Blue moon

Blue moon, una canción ya clásica dentro de la historia, de mi historia, de muchas historias...

Hoy es un día presto para escucharla:



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Tiempo y Aub

Tiempo y Aub

A Max Aub

Todo ese tiempo horrendo Max,
todo ese podrido tiempo horrendo
cercenando sentimientos
           matando días
           viviendo sin vida

Todo ese circo en el tiempo Max,
todo ese tiempo sin viento
rodeado de almas ciegas
           de negras noches sin fin
                 de nostalgia y llanto sin fin

Todo eso es parte del mismo cuento Max,
parte de la misma deplorable condición,
del interminable despotismo,
          parte de la misma historia
          parte del mismo terror.

Y así,
mientras nuestros dioses reinventan el idioma
con todos esos nombres estúpidamente decorados
palabras estúpidamente hechas ismos, ismos, ismos…:
          Capitalismo
          Franquismo
          Nazismo
          Fascismo
          Neoliberalismo
Ismo, ismo, ismo
          
tu nos dejaste todas las páginas llenas Max,
     todos los instantes retratados
          todas las lagrimas escritas, blandas.

Cien años hace ya. Cien años de iniciada tu existencia, Max
y nada ha cambiado, en este mundo todo sigue igual
                              igual
                              igual.



Un hombre

Una bala roza misteriosamente mi cuerpo. Una bala que podría aniquilar fácilmente la batalla de una miserable vez. Una bala y un sigilo: momento insospechado donde la naturaleza se desborda completamente fuera de control.

A los pocos minutos, la sangre abarca todo el espacio, el momento es titánico, repetitivo en la cabeza, una y otra vez, vuelta y vuelta a recordarlo. Un hombre es un obelisco, una parte marchita de una existencia que no desea seguir adelante; un hombre es la revelación de las andanzas más finas e insensatas que jamás pudieran haberse imaginado.

Leamos a Dostoiesvki.


Dostoievski

"¿Donde he leído -pensó Raskólnikov prosiguiendo su camino-, dónde he leído lo que decía o pensaba un condenado a muerte una hora antes de que lo ejecutaran? Que si debiera vivir en algún sitio elevado, encima de una roca, en una superficie tan pequeña que sólo ofreciera espacio para colocar los pies, y en torno se abrieran el abismo, el océano, tinieblas eternas, eterna soledad y tormenta; si debiera permanecer en el espacio de una vara durante toda la vida, mil años, una eternidad, preferiría vivir así que morir. ¡Vivir, como quiera que fuese, pero vivir! "
Fedor Dostoievski
Crimen y Castigo. Fragmento.


" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el último momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todavía, o sale corriendo, o pide que se apiaden de él. Pero en este otro caso, por el contrario, esa última esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia está ahí, y la horrible tortura está en que sabes con certeza que no te escaparás, y no hay en este mundo tortura más grande que ésa. Lleve a un soldado a una batalla, póngale delante de un cañón y dispare, y él seguirá teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volverá loco o romperá a llorar. ¿Quién dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la razón? ¿A qué viene tamaña afrenta, cruel, obscena, innecesaria e inútil?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un día al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen político. Veinte minutos más tarde se le notificó el indulto y la conmutación de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sabía de antemano en lo que pensaría: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como sería aquello: en aquel instante vivía y existía; en tres minutos qué cosa sucedería alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue más penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ¡Qué eternidad se abriría ante mí! Transformaría cada minuto en un siglo de vida; no despreciaría ni un solo instante y llevaría cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "
Fedor Dostoievski
El idiota (fragmento)


Noche perfecta

Un día difícil. Una tarde sonora y un paseo a distancia entre mis egos. La relación asíncrona de toda la vida, un alto y un bajito...
una lectura del francés que aparenta lo que no es, que muestra lo que nunca existió, que definitivamente es una solución apresurada pero necesaria

una noche perfecta para la depresión, para que el miserable que llevo dentro salga y se dé los golpes reglamentarios de pecho, para que se maldiga por haber nacido, para maldecir el seguir viviendo... una noche perfecta para morir

mañana será otro día


Angélica

La única vez en que vertí mis lágrimas dentro de un zapato, fue cuando escuché "There is a light that never goes out" de los Smiths; estaba sentado junto a Angélica, sonriendo pero llorando.

Supe entonces que la crudeza con que veía la vida y las posibilidades, había sido un juego hasta entonces; supe que la memoria no me alcanzaría para retener cada instante junto a ella y que el tiempo no estaba precisamente de nuestro lado.El desenlace de la relación fue fatal: una migraña y algunas noches en vela transcurrieron antes de que la catástrofe se proclamara ama y señora de la situación. Creo que la intensidad del momento fue lo que llenó de magia a este descarnado corazón: la vertiginosidad, la arrasadora pasión, la cruda realidad.

Cuando las cosas se enmarcan dentro de un huracán, dentro de un cuarto cerrado, sin posibilidades de éxito, los derroteros suelen ser inmisericordes. En situaciones así, la verdadera experiencia que nos hace trinar dentro de la tormenta es una alhaja invaluable que pocas veces sabemos valorar. La experiencia corta pero vertiginosa, la vida en una semana.

Angélica partió una tarde en que un viento gélido nos decía con señas que el invierno sería crudo. Era una tarde complicada, llena de prisas y que estuvo a punto de perderse entre los anales de las citas incumplidas: llegué tarde y ella no estaba; la localice en el móvil y pactamos otro sitio de reunión.

Me podría extender dando los detalles del adiós, de las lágrimas y todo eso, pero sería inútil y no agregaría nada de valor a la historia. Ocasionalmente podemos evitar palabras innecesarias a los lectores… El meollo de la historia sigue igual, de cualquier manera, el silencio con que me he propuesto hacer mi vida es suficiente para mí.

Y así como los Beatles sabían desde las sesiones de grabación del Abbey Road, que sería el último disco, que no habría mañana, así nosotros, sin decirlo, sabíamos bien que las cosas no darían para más. Suspiramos leve, pero con todo lo poco que quedaba y así, sin voltear atrás, nos alejamos.


Y Angélica partió como lo había vaticinado. Y Angélica estuvo lejos, más lejos de lo que jamás imaginé… y Angélica de pronto regresó.

Ahora sé que tendré que enfrentarla, decirle que mi sistema ha cambiado, que el amor dejó un hueco que ahora no puedo soportar pero que tampoco volveré a llenar, ni siquiera con ella misma. Tendré que decirle que la vida es una idiota caricatura de nosotros mismos y que yo soy su máximo representante… tendré que afrontar la infamia y la soledad. Habré de recorrer a solas los sanatorios, los lugares más inmundos, la música, el cine… el sol.

Y ahora tendré que decirle a Angélica que ese mismo sol se ha puesto ya, que mire a otro sitio, a otra latitud… que aborde otro tren, otro cohete lejos de la órbita en que me encuentro yo.


Efectivamente, mi vida se ha asentado. Se ha propuesto olvidar y olvidar. La vida sigue, Angélica, sigue tú la tuya.


***

Take me out tonight
Where there's music and there's people
And they're young and alive
Driving in your car
I never never want to go home
Because I haven't got one
Anymore

Take me out tonight
Because I want to see people and I
Want to see life
Driving in your car
Oh, please don't drop me home
Because it's not my home, it's their
Home, and I'm welcome no more

And if a double-decker bus
Crashes into us
To die by your side
Is such a heavenly way to die
And if a ten-ton truck
Kills the both of us
To die by your side
Well, the pleasure - the privilege is mine

Take me out tonight
Take me anywhere, I don't care
I don't care, I don't care
And in the darkened underpass
I thought Oh God, my chance has come at last
(But then a strange fear gripped me and I
Just couldn't ask)

Take me out tonight
Oh, take me anywhere, I don't care
I don't care, I don't care
Driving in your car
I never never want to go home
Because I haven't got one, da ...
Oh, I haven't got one

And if a double-decker bus
Crashes into us
To die by your side
Is such a heavenly way to die
And if a ten-ton truck
Kills the both of us
To die by your side
Well, the pleasure - the privilege is mine

Oh, There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out

Green Day

Give me Novacaine
By Green Day


Take away the sensation inside
Bitter sweet migraine in my head
Its like a throbbing tooth ache of the mind
I can't take this feeling anymore

Drain the pressure from the swelling,
The sensations overwhelming,
Give me a kiss goodnight and everything will be alright
Tell me that I won't feel a thing
So give me Novacaine

Out of body and out of mind
Kiss the demons out of my dreams
I get the funny feeling, that's alright
Jimmy says it's better than air,
I'll tell you why

Drain the pressure from the swelling,
The sensations overwhelming,
Give me a kiss goodnight and everything will be alright,
Tell me that I won't feel a thing,
So give me Novacaine

Oh Novacaine

Drain the pressure from the swelling,
The sensations overwhelming
Give me a kiss goodnight and everything will be alright,
Tell me Jimmy I won't feel a thing,
So give me Novacaine

Green Day, Photo by Wendy Marvel

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Dafnis y Cloe


En honor a tu arbolado cabello
cierro los ojos y disfruto de él,
          lo cobijo entre las yemas de los dedos,
          lo resguardo solemne, inmaculado;

con templanza, la furia reprimida crece,
se agolpa entre nubes de imágenes incomprensibles, inciertas:

     Voy a seducir tus lamentos con leche fresca:
          con el calor pastoril del verano
          y los gélidos encierros de invierno,
voy a desahuciar mis fuerzas pensando en ti

Dafnis me nombrarás.
               Cloe te nombraré.



Kerouac

"Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas."

Jack Kerouac
En el camino (fragmento)


Minificciones

LAS MOSCAS

Las moscas –cuando llueve– se quedan quietecitas, quietecitas, por temor a que les caiga un rayo.

DAVID CHÁVEZ




SUTILEZAS

Mientras se dirige con elegante vuelo hacia el centro de la fascinante tela, el insecto piensa que sí, que quizás hay otros caminos, más cortos y menos peligrosos, pero tan vulgares...

J.M. DORREGO

Liebres

tiempo delgado entre hojas recicladas
morfemas sin repetición, murmurados apenas:
          en la habitación no hay sitio para hablar
                      no hay sitio para

No soporto una lengua con pelos
una burda irrupción en el templo de los hipócritas:
          un lloriqueo intencionalmente estúpido;
               no soporto los días así
               verdes
               pinchados
               perdidos en un mar de doble cara

No recibo consejos de nadie
     no permito acercarse a ningún gato:
sí a las liebres
    a las blancas liebres

Y a qué va todo esto me cuestiono:
     va desde lado opaco de mi seso
     hasta el torrente pútrido de mis deseos:
               sexo
               muerte
               humo
               llanto
               poesía
               sin dios

               

Historia

En la miseria habitual que ronda por mi silueta desconsolada, de pronto suele aparecer algún brillo perturbador en situaciones inesperadas, una clase de rayo iónico que atraviesa inmisericorde la sombra lúgubre de la cotidianeidad.

Algunas ocasiones también suelo describir saltos imaginarios donde los giros son interminables, aunque eso más bien se presenta en mis sueños: piruetas frenéticas que me hacen dar feroces empellones a cada segundo sin que siquiera pueda evitarlo. A veces el movimiento ni siquiera es posible, la sobrecarga de adrenalina en mi subconsciente es tal que permanezco paralizado y con un soplo helado recorriéndome la nuca.

Pero también he logrado encontrar la manera de transgredir la personalidad: liberar ese ímpetu desbordante que constantemente se veía atrapado en una celda sin posibilidades. Una celda llamada cuerpo y repugnancia hacia el exterior.

Una noche descubrí que la vida no era vida sin miseria. Esa noche creí percibir el suave y perfumado aroma que enloquece a los miserables, a los acostumbrados a malograr su vida a cada instante, ese suave perfume que nos atrae alguna vez a dejar todo de lado y pervertir nuestras buenas intenciones: esa noche descubrí al miserable que llevo dentro.

Miseria enceguecedora que recubre nuestros pasos sin percatarnos, sin darnos oportunidad de escoger si deseamos o no que nos acompañe; miseria deseosa de pernoctar a nuestro costado, de estrecharnos y aplastarnos como una silvestre mascota que no ha conocido amo alguno.

Dejé que mi cuerpo la absorbiera, que se impregnara de tan grave estupefaciente: dejé que la noche se olvidara de velar mi sueño, dejé que el sol me diera la espalda y ahora dejo a ustedes un trocito de esa historia, aquí, en estás páginas.

Otra voz

Te contemplo desnuda
                Soy
                      un cuchillo redondo
                              que te apunta.

Se iluminan los cuadros           Los más lejanos soles resplandecen:
tus muslos     lentos             se abren.

No existe un solo pensamiento
                     Sólo la claridad que nos habita
La decidida vocación del pedernal
                    que a embates repetidos
quemó la historia
               con su llama.

"Música solar" 1984 (Fragmento)
Efraín Bartolomé

Almendrita

Amaneció y la espesa niebla cubría gran parte de la visibilidad. Amaneció justo en el instante en que el sueño y la realidad se funden para dejarnos huérfanos de sensaciones.

El arisco malestar en los pulmones, reticente, abstracto, me recorría lentamente la respiración. Una ducha poco relajante y una carrera frenética a 20 kilómetros por hora - promedio-, para llegar a trabajar, completaron el oficio matutino. Una mañana típica, rutinaria, pero con una estrella guardada en la alacena.

Almendrita, un ser de otra alquimia, hecha de subversivos sentimientos y confusos idealismos. Perdida en un mar de confusión -pero ¿quién no lo está?-, atolondrada en sus momentos de alegría y fulminada en sus momentos de extrema tensión. Apasionada, febril y de arrojado corazón: Almendrita había dejado una nota en mi buzón.

Por esto debo confesar, comprendí que el día de hoy tenía una tenue magia desde su génesis. Creo que la mayor parte de las tonteras en que los humanos caemos es la de no confiar en los recuerdos, a veces uno recuerda algo verde cuando en realidad fue azul o viceversa. Yo recuerdo a Almendrita con ojos pequeños y piel velluda, sonrisa fácil y carisma inestable. La recuerdo y ese recuerdo me devuelve hoy la sonrisa al rostro.

Gracias por la carta, Almendrita.

Galeano

" Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende."

Eduardo Galeano
El libro de los abrazos (fragmento)

Cuatro renglones.

Blanda es la bruma blanca que te abruma
suave, reticente, armoniosa.

Blanda es la serpiente solar que te acalora
y alcalina la piel que lo agradece.


Algo que decir?

No tengo mucho que decir. El tiempo y el espacio en que me tocó habitar este planeta se confunden constantemente con otros momentos, otras geometrías.
Suelo escribir poesía: destellos de lo que pretendo pueda desarmar mis traumas y temores más circunspectos. También suelo flotar entre nubes de alquitrán, beber whiskey con muchos hielos y dejarme atropellar por mi melomanía, esa insana necesidad de tener música cerca, desbordar los sentidos con arreglos bruscos y acordes ingeniosos o complicados, según se prefiera ver.

Tengo libros muy preciados, muchos de ellos sin abrir, debo confesarlo, pero verdaderamente amados; a esos los llamo pecados sin ejecutar, burdas emociones que se congratulan de contagiar idiosincracia fácilmente. Aunque en algunos casos, eso no se cumple a cabalidad y requieren de absoluta contemplación, más allá de concentración.

No tengo mucho que decir, en serio. Más bien creo que el sentido de tener un blog se acerca más a las noches en que los demonios no pueden quedarse dentro, en que sus noches de juergas se vuelven imposibles y generan verdaderas revoluciones en mis ondas cerebrales. La esquizofrenia me ha coqueteado muchas veces y de formas por demás inverosímiles, putescas diría yo. La cavidad dentro de mi cráneo está llena de no pocas personas a la vez, sincronizando sus necesidades con las mías, lo que genera una rotunda mezcla de barbaridades propias de un demente o alienado cuando menos.

Mas cuando pienso en la solemne miseria que nos acaece, sonrío y me desmayo. Murmurando entre ojos la picarezca tonada de los resignados, los cierro y desfundo el arma más poderosa que tenemos: la imaginación. Yo le llamó el tren de la vida. Y así encerrado en mis soliloquios, miro con asombro el infierno que existe dentro, el parteaguas que cada día significan los pasos más pequeños que doy, las sonrisas que no reparto, las palabras que no digo o las emociones que no muestro...

Venga una oportunidad más. Vengan más días con miseria rondando por allí, con nudos en la garganta escuchando en silencio a los demás. Que vengan, yo estaré aquí mientras se pueda, esperando insolente, sin soslayar ideas, con la fuente inagotable del creer en que se puede salir de donde estamos. Venga más... ¿poesía? Ustedes lo deciden, no yo.

Avasallar la nada,
reducir a polvo el sonido puro del silencio
sin preguntas, sin palabras,
pelear batallas sin tregua
angustias sin creencia.

La mañana aún no se acaba:
dejemos el gélido suelo
y con la fuerza que no usamos volemos
               mientras el implacable tiempo lo permita
               mientras la luna alucinante con nosotros viva.


Alborada

Recuperar la calma, el oleaje nocturno entre las sábanas persas que bordea el recinto sin testigos.
Recuperarte, Luna mía, con la intensidad desbordada, al amparo de la villa ciega que nunca dejó de mirarnos; reinvindicarme en la bruma gris, fuerte, testaruda de los años que aún tenemos por venir.

Cumplir una mañana más sin testigos.

Camus

" Jamás he podido renunciar a la luz, a la felicidad de existir, a la vida libre en que he crecido. Pero aunque esta nostalgia explique muchos de mis errores y de mis faltas, me ha ayudado sin duda a comprender mejor mi oficio, me sigue ayudando a mantenerme, ciegamente, junto a todos estos hombres silenciosos que no soportan la vida que se les hace en el mundo más que por el recuerdo o el refugio en el remanso de breves y libres felicidades. "

Albert Camus
La misión del escritor (fragmento)


Esconderse

Esconder la mirada absorta entre las manos,
duplicar el neblinaje del alma
con aciagos dedos:
                    dedos esculpidos con la bondad de un rezo
                     en el momento justo en que muere la tarde:

Mas no siempre la maravilla oculta fue así;
        no siempre detuvimos las sonrisas espontáneas
        o los halagos inconclusos, rotos todos a besos;
        no siempre el fuego cubrió los horizontes
        ni la mañana se sintió gélida y espeluznante:

Las aves citadinas cantaron alguna vez
y los pueblos recitaron fervores de amor;

Acuso al androide que llevo dentro,
           al aniquilador de torbellinos pasionales,
           al murmurante soliloquio que aprisiona mis sentidos,
           al terror que ya no encuentro a cada paso;

esconder el tiempo debajo de la cama,
                              olvidarlo
                              quemarlo
                              torturarlo
                              destrozarlo
                              perdonarlo
                                         arlo
                                           rlo
                                             lo


Hablando de hastíos

Recuperar el cinismo:
Otra manera de autocriticarse, de mofarse de uno mismo.

En el tiempo en que los mejores poemas se hacían de tela deshilachada, los soeces preludios que la miseria depararía a los poetas se hacía casi agónico, un mundo irreal se abría a cada centímetro y el abismo de la maldición tocaba a sus puertas.

Pero eso fue en otra época, en otro espacio y tiempo. Ahora el mejor poema se hace con tela del Palacio de Hierro o de Sears, jamás de Milano o Patito's corporation...

La gente se pregunta "¿qué diantres se piensa éste que escribe maldiciones?" o "¿A poco no sabe que la poesía ha muerto?"
En fin, en la era de las telecomunicaciones, en la era de la conquista del espacio interestelar y de las microondas, los soeces preludios que la miseria depara a los poetas se hace con tarjetas de crédito y moda de primavera verano.

¿Acaso habremos de recuperar el hastío escribiendo poesía radicalmente dulce y rosa para a la vez recuperar a los lectores? ¿O mejor nos vamos dedicando a otra cosa?

¿Hasta dónde hemos prostituido a la poesía? Porque no recuerdo haber leído ni escuchado en ningún sitio que la poesía naciera puta.

Microscopio

Hubo un estallido. Por un segundo las llamas lo rodearon todo: el inclemente crepitar se volvió el único sonido en la atmósfera.

Recorrí con mi lengua tu garganta. Descubrí que el fuego al exterior estaba helado, grumoso. Comprendí que los latidos eran reales, que la fauna en tus ojos era cierta y que la sombra que bordeaba tu silueta era el imán contra el que nada podía yo hacer.

Levanté con nerviosa actitud los ojos hacia la ventana: tenía miedo, un terror indescriptible recorría mis uñas y los pies eran un par de hierbas flojas, sin rígidez. Caí estupefacto. Y así como caí me levanté de un salto y grité desmembrandome las cuerdas vocales... Es lo último que recuerdo, ahora sabes que seré tu esclavo por el resto de mis días, esposa mía.

Otra geometría

NO HUBIERA SUCEDIDO NADA SI...

Una mañana de comienzos de primavera de 1916, sentado en una trinchera del frente ruso protegida por sacos de tierra, el sargento Ludwig Wittgenstein del Cuarto Ejército Austriaco aplastaba piojos entre las uñas y escribía en su cuaderno de notas:

NO HUBIERA SUCEDIDO NADA SI...

si el archiduque no hubiera ido a casa después de la explosión de la bomba,
si los rusos no se hubieran movilizado,
si los ingleses no se hubieran mantenido al margen,
si la metralla de una bomba hubiera estado en otra situación, otra geometría;
si yo no hubiera preguntado a Pinsent qué clase de pájaro era el que estaba posado en el árbol el día en que nos conocimos.
o si el pájaro se hubiera posado en otra parte o no hubiera nacido,
o si una bala me hubiera alcanzado primero.
Nos hubiéramos quedado en Noruega, obedeciendo las órdenes sagradas.

Más pronto o más tarde,
¿qué depende de mi vida? Triste o feliz,
sólo hay esta vida, este esquema inmediato, que no es bueno ni malo,
triste o feliz. Entonces viene el No, el misterio del No:
Dos noes constituyen una afirmación, una posibilidad,
rodeada por otro No
pendiente, que aniquila esa posibilidad.

El mundo es todo lo que cuenta.
Este mundo se divide en hechos,
pero como los hechos falsos tienen sentido
con la misma lógica que los verdaderos, no podemos llegar a ver
el fondo de nuestros actos, más que
lo que podemos ver con nuestros ojos,
nuestros propios rostros oscuros. Y así es como es:
Vemos nuestro destino como un hecho. Lo exhibimos.
Pero nuestras almas son temporales y ciegas.

Ahora: el hecho más simple es el hecho más simple que conocemos.
Y los hechos más simples son: los hechos que no podemos explicar ni superar:
Si mis hermanos no hubieran sido suicidas, ¿qué sería yo?

Cuando era niño, veía a los Wittgenstein como una gran orquesta.
Ahora somos una orquesta disminuida. Hans y Rudolf han muerto
hace tiempo por sus propias manos.
Paul, un pianista, pierde el brazo derecho a causa de una bala
y aquí estoy yo con dos brazos. (Podría filosofar igualmente bien con uno.)
Kurt, un teniente cuyos hombres desertaron, se dispara un tiro en la cabeza
cuando los rusos llegaron a su trinchera.
Pinsent, como un hermano, muere invisiblemente a causa de una granada,
mientras otros viven sin ninguna razón particular,
ahogándose en esta vida como en arsénico.

¡Aquí hay algo terriblemente simple que me elude!
El corazón humano
es simple. La vida, vista desde una gran altura,
es simple. La vida feliz es
la vida buena y el hombre feliz, el que lleva a cabo
el propósito de la vida, no tiene nada que temer, ni a la
muerte ni siquiera al diablo.

Por lo tanto, temo.

El sol se ha levantado en esta apacible madrugada,
pero no hay razón lógica para creer que lo hará mañana.
Abriendo los ojos, comparto un mundo con otros. Cerrándolos,
estoy en sus lindes, soy un habitante solitario.

Volviendo mi rostro hacia la oscuridad,
veo que todo lo que pienso podría ser de otra manera.
Hasta Dios concede excepciones.

***
Tomado del libro:
El mundo tal como lo encontré.
Bruce Duffy

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Crónica anunciada

La tarde del jueves 20 de Octubre del 2005 fue sin lugar a dudas, un momento de los más importantes en mi vida: fue la tarde en que Estigia nació y fue presentada "oficialmente" en la sociedad, el nacimiento de un proyecto que llevábamos mucho tiempo organizando, un leve instante de reflexión, de júbilo por otorgarle vida a un sueño, el primer paso de todo un maratón (ójala), pero también la tarde donde encontramos lo implacable que puede ser el sistema, una manera fácil de lanzarse al ruedo sin capote.

Una sala medio concurrida, con gente medio interesada, con el aparato oficial del propio sitio ajustando y vigilando lo que intentara o pudiera salirse de control; incertidumbre y miedo, sentimientos encontrados por el papel y el lugar en que uno está parado, dolor por no ver más gente de la esperada, resignación porque las cosas son así y así seguirán mucho tiempo. Impotencia por no poder hacer más de lo poco que ya se está haciendo.

Y mientras tanto, Stan y Wilma despachándose con cuchara grande, aprovechando precisamente el sitio privilegiado que la naturaleza les ha otorgado; y mientras tanto un par de políticos estúpidos desdeñando el país, mostrando de que está hecha nuestra realidad; y mientras tanto la parálisis intelectual que vivimos creciendo inconmensurable; y mientras tanto Estigia naciendo, dando su primer respiro, entregando pelea a la tal vez guerra perdida más sonada de la historia.

Yo no creo que esta presentación sea un motivo de festejo; yo no creo que podamos pelear durante mucho tiempo por este sueño enfermizo que suplica un poco más de vida; yo sólo creo que no hay peor lucha que la que no se hace, creo que la realidad suele superar la ficción y en nuestros sueños habita una ligera noción de éxito en la que plantamos todos nuestros esfuerzos.

Sé que la relación causa-efecto no siempre se cumple a titulo beneficiente; sé que la relación "bien con bien se paga" depende directamente de la noción que cada uno tiene del "bien"; a veces la depre se presenta y me pasó tiempo incontable repitiéndome oraciones para evitar despegarme demasiado del suelo que piso; siento que no hay más que inútiles esfuerzos por lograr interés en los desinteresados: que estamos en un túnel inmenso avanzando, a paso lento, avanzando, y sé que falta mucho para ver siquiera el puntito al final donde penetra la luz, anunciando el fin de la tormenta...

El camino es rugoso. El camino tal y como lo dimos a conocer, será insufrible, tempestuoso, pero haremos la pelea. Si alguien quiere comprar los volúmenes de presentación de Estigia, Mi hijo, el lobo de Janitzio Villamar y Aires de todo lar, de Rosa María Esquivel, escríbanme, llámenme o pídanlos en su libreria favorita y aunque seguramente no los tendrán, por lo menos les harán saber de la existencia de nuestros volúmenes.

Si alguien del interior de México, en los estados, nos desea ayudar a distribuirlos, a vender uno o dos entre sus gentes, igualmente, intentémoslo, pongámonos en contacto: es sólo cuestión de que hagamos frente común.

Creo que me desvíe un poco. Lo que quería decirles es que a pesar de que tuvimos un retraso al inicio, de que los nervios nos comieron el discurso de arranque a todos y terminamos en media hora, de que nos dejaron pasar al recinto faltando dos minutos para iniciar, de que lograr estacionarse es toda una sucesión de milagros, todo salío bien. Muchas gracias a los asistentes y a todos los que de una u otra forma estuvieron allí. Seguiremos leyendonos aquí, en estas miserables páginas.

La noche anterior

El tiempo cobró factura y pues, ya estamos a menos de 24 horas de que el evento inicie.

Quiero agradecerles de antemano a todos los que me ayudaron publicando la información del evento en sus páginas, de verdad, muchas gracias a todos. Les prometo la crónica para mañana... o bueno, para el viernes,

¡Tiempo miserable! ¿Por qué vuelas tan rápido?


Presentación de libros

El próximo jueves 20 de Octubre, a las 19 horas, en el Museo Mural Diego Rivera (Plaza Solidaridad, al poniente de la Alameda Central, cerca del metro Hidalgo), se hará la presentación de los libros, Mi hijo el lobo, de Janitzio Villamar y Aires de todo lar, de Rosa María Esquivel, ambos de la editorial Estigia, de reciente creación y de la que soy partícipe.

Espero que puedan acudir. Su humilde servidor estará allí en calidad de representante de la editorial y pues, será algo agitada la noche, pues hace mucho que no hago de esto.

Si quieren más informes, pídanmelos, por favor, pero no dejen de asistir.

Rocola

Hoy visité el blog de Alberto Chimal y me encontré con algo que me pareció de lo más interesante y creativo: una rocola para tu blog.

Ni tardo ni perezoso, de inmediato me dispuse a instalar la mía. Espero que les gusten las rolas que puse a manera de inauguración, y si no, de cualquier forma las iré cambiando de vez en vez.

P.D. Visiten la página de Alberto, que tiene muchas otras cosas que sí son interesantes.


Sonidos

New Test Leper
by R.E.M. (MP3)


I can't say that I love Jesus
that would be a hollow claim.
He did make some observations
and I'm quoting them today.
"Judge not lest ye be judged."
what a beautiful refrain.
The studio audience disagrees.
Have his lambs all gone astray?

Call me a leper
Call me a leper
Call me a leper

"You are lost and disillusioned!"
what an awful thing to say.
I know this show doesn't flatter.
It means nothing to me.
I thought I might help them understand
but what an ugly thing to see.
"I am not an animal"
subtitled under the screen.

Call me a leper
Call me a leper
Call me a leper

When I tried to tell my story
They cut me off to take a break.
I sat silent 5 commercials
I had nothing left to say
The talk show host was index-carded
All organized and blank
The other guests were scared and hardened
What a sad parade.

What a sad parade

Call me a leper
Call me a leper
Call me a leper

This one goes to the one I love.Image hosted by Photobucket.com

Es de noche y el tráfico está insufrible. Es una situación desesperada, pasar más de dos horas en el trayecto de tu oficina a casa. Es una situación verdaderamente imposible de aceptar, pero ¿qué diántres podemos hacer?

Y es que existen razones demás para gritar y morirse suspirando por un regreso tranquilo. Es increíble que un trayecto de cuarenta minutos, largo de por sí, se convierta en uno de dos horas y media, ¿hasta dónde podremos aguantar?

Todo aquél que viva en la ciudad de México sabe a lo que me refiero. Porque no sólo es la inseguridad o el estrés o el caos vial mismo, también se unen la rutina, la vida que se va en un suspiro y los pocos momentos de verdadera tranquilidad y descanso que se obtienen; en grado más alto aún se encuentran los pocos tiempos que podemos disfrutar con la familia... ¿existirá algún método o solución que haga cambiar esta situación?

Miserable llamo al vivir así. Miserables somos los insufribles ciudadanos que dejamos pasar todo con un soberbio desdén...

Mejor hablemos de cosas menos desagradables, como por ejemplo, de la bochornosa crisis del PRI, ¿qué opinan? Ja!

¡¡¡Y pensar que existen personas qué se quejan porque el peinado les quedó mal!!!


PARA ZOÉ

Conocí a una chica por casualidad, bueno, digamos que el asunto estaba predestinado o algo así, el chiste es que me topé con su blog (Zoé's house) y me encantó. Es especialmente atrayente para mí encontrar sitios donde la vida se mira con una perspectiva diferente, y con demonios suficientes como para poblar todo el planeta.

Me enteré por ahí mismo que se aproxima su cumpleaños. Le prometí música. Aquí viene


TIME FOR HEROES (mp3)
The Libertines

Did you see the stylish kids in the riot
Shovelled up like muck
Set the night on fire
Wombles bleed truncheons and shields
You know I cherish you my love

But there's a rumour spread nasty disease around town
Caught around the houses with your trousers down
A head rush in the bush
You know I cherish you my love
Oh how i cherish you my love

Tell me what can you want
When you've got it all I've seen is obscene
Time will strip it away, a year and a day
And Bill Bones,
Bill Bones knows what I mean

Yes it's eating, it's chewing me up
It's not right for young lungs to be coughing up blood
And it's all
It's all in my hands
And it's all
It's all up the walls

The stale chips are up and the hopes stakes are down
Its these ignorant faces that bring this town down
Yeah I sighed and sunken with pride
You know passed myself down on my knees
Yes I passed myself down on my knees

Now tell me what can you want
When you've got it all I've seen is obscene
Time will strip it away, a year and a day
And Bill Bones,
Bill Bones knows what I mean

There are fewer more distressing sights than that
Of an Englishman in a baseball cap
And we'll die in the class we were born
That's a class of our own my love
A class of our own my love

Did you see the stylish kids in the riot
Shovelled up like muck
Set the night on fire
Wombles bleed truncheons and shields
You know I cherish you my love
And I cherish you my love.

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Ya lo sé, ya lo sé... Sólo que no pude resistir la tentación de mostrarles qué tan fácil se me da de pronto la vanalidad... ¿Es miserable tener que vivir así?
¡Naaa!


Nostalgia

Mi nostalgia es de aroma suave
hecha de sublimes tentaciones,
de andares apresurados
de voluntades inversas

atrapada entre asombros ahogados
desnutrida apátrida entrometida

mi nostalgia soy yo
desnudo de tantos años
inconcluso
despierto y manipulado
paradójico, hambriento...
con sueño

mi nostalgia es mía
tan dentro, tan integrada a mí,
volátil, insensata, mojigata;

vuela nostalgia, vuela
tan lejos que jamás puedas regresar

Shhh!

La noche del 30 de septiembre descubrí con claridad que la verdadera razón por la que el silencio tiene razón de existir no se encuentra en los bebederos secos ni en las tardes de otoño aciagas. No, el silencio tiene un secreto cruel grabado en la razón de su existencia: la soledad es su compañera innata, su dama de compañía, su interlocutora perfecta. El silencio es la vigilia que siempre nos acompaña, el incierto momento de ocultismo donde el cuerpo se desmorona y se reconstruye dentro del abismo de la existencia.

La miseria sólo es una nota. El silencio es la banda sonora completa de nuestros días.
¿Cuánto tiempo estamos completamente en silencio al día? ¿Realmente existen esos momentos en nuestros días? ¿Los necesitamos?

Acudo frágil a la morada del águila. Acudo con el cuerpo maltrecho a buscar masoquismo barato, de ese que todos disfrutamos cuando nos quedamos callados, cuando compramos piratería o sobornamos a los policías; de ese que envenena a la sociedad cuando no reprocha ni reclama las infamias de los políticos. Somos una miserable sociedad que se limita a buscar agua en el desierto y se conforma con charquitos olvidados por los depredadores más grandes.

Digo que el silencio es la banda sonora de nuestros días, que la razón de nuestra sociedad esta sumergida en el terror de la inseguridad, en la capa de corrupción con que nos cubrimos cada noche, en la ceguera de quienes nos hacemos los ciegos y en la fetidez de quienes nos marchamos para siempre de este país sin dejar rastro alguno. Y al final, ¿quién está libre de culpa que no ha tirado la primera piedra?


Alguien más lo dijo

Oigo incluso cómo ríen
las montañas
arriba y abajo de sus azules laderas
y abajo en el agua
los peces lloran
y toda el agua
son sus lágrimas.
oigo el agua
las noches que consumo bebiendo
y la tristeza se hace tan grande
que la oigo en mi reloj
se vuelve pomos en la cómoda
se vuelve papel sobre el suelo
se vuelve calzador
ticket de lavandería
se vuelve
humo de cigarrillo
escalando un templo de oscuras enredaderas...

poco importa

poco amor
o poca vida
no es tan malo

lo que cuenta
es observar las paredes
yo nací para eso

nací para robar rosas de las avenidas de la muerte.

Charles Bukowski
Poema

Miradas

Miro el rostro ennegrecido de la rabia. Lo miro desde cerca, infinitamente desolado, brillantemente oscuro; lo miro con la certeza de que habrá otro día y otra luna, con el otoño a cuestas y el placer de vivir encerrado en un cuarto febril de exaltaciones interminables, de discretas caricias, de añoranzas, de miserias... de sonrisas.

Miro mi rostro húmedo en el espejo empañado, lo miro con el silencio de aquél que no canta en la ducha, de aquél que prefiere callar a entorpecer más la situación; absorto recorro la imagen, el detalle de cada línea, de cada imperfección, de cada rastro que me configura y me hace humano y me hace distinto y me hace perfectamente irrepetible.

Miro el sol con ojos cerrados, con ojos ciegos que sólo sienten el calor y se abandonan a la suerte; siento los ojos retraerse, concentrarse en imaginar cómo sería estar allí, hirviendo en el centro del infierno, flamas y flamas alrededor; miro lo imposible de mirar, temeroso de creer que es cierto lo que veo, temeroso de ahuyentar las imágenes rondando en mi cabeza: sé que miro pero no sé qué mirar.

Tengo alas en el cerebro. Tengo un cerebro con el cuerpo atado a la tierra y la tierra atada al corazón.



The Sun. Image hosted by Photobucket.com



Extremos

Cayó en mis manos un pájaro muerto, por accidente claro, pero muerto al fin. Lo arropé dudoso, creí que era probable que sintiendo un poco de calor entre mis manos, existiría la posibilidad de que la vida le volviera. Insana conclusión en la que reparo ahora, pero en ese instante mis pensamientos estaban verdaderamente optimistas y románticos.

Conforme pasaban los minutos y no veía respuesta, la conciencia me volvía levemente, crecía y crecía, fuerte y contundente y yo me aferraba y me aferraba a la idea de volver a la vida a tan desgraciada criatura. El fenómeno que de pronto me percaté que estaba sucediendo, no me dejó lugar a dudas: lejos de entregarle el calor de la vida, el pajarillo me transmitía el frío mortuorio de quien ya no pertenece a este mundo, de quien las cuentas a rendir lo llevan a otros planos.

Sentí un escalofrío recorrer mi nuca. Sentí que la respiración me flaqueaba y que me costaba trabajo el inhalar y exhalar. Sentí miedo. Y tristeza.

Decepcionado decidí que por lo menos tendría que darle un lugar apropiado al cuerpecillo. Cavé, con un palito que encontré, un pequeño agujero en la tierra de un jardín cerca de donde estaba y lo enterré, le dí santa sepultura pues.

Han pasado algunos días; ha pasado el tiempo y a la vez me he dado el tiempo para recobrar aliento en las ideas y tratar de reconstruir los hechos. En ocasiones tengo la manía de promoverme situaciones extremas que no incluyen precisamente toda la coherencia y cordura necesarias, sin embargo ahora comprendo que es bajo esas circunstancias donde he aprendido más, que es allí donde la vida verdaderamente se presenta, que es allí donde el cuerpo se aleja para que el alma viva completamente libre y a placer.

No sé si exagero o no con lo que aquí platico, sólo puedo asegurar que la muerte es algo igual o quizá más poderoso que la vida: la muerte es en sí la vida.


Alguien más lo dijo:

" Imaginemos a un pajarillo: por ejemplo, una golondrina enamorada de una jovencita. La golondrina podría, por lo tanto, conocer a la muchacha (por ser diferente a todas las demás), pero la joven no podría distinguir a la golondrina entre cien mil. Imaginad su tormento cuando, a su retorno en primavera, ella dijera: Soy yo, y la joven le respondiera: No puedo reconocerte. En efecto, la golondrina carece de individualidad. De ahí se deduce que la individualidad es el presupuesto básico para amar, la diferencia de la distinción. De ahí se deduce también que la mayoría no puede amar de veras, porque la diferencia de sus propias individualidades es demasiado insignificante. Cuanto mayor es la diferencia, mayor es la individualidad, mayores son los caracteres distintivos y mayores los rasgos reconocibles. En este profundo sentido se comprende el significado del hebreo: conocer a su mujer, refiriéndose a la unión matrimonial; pero cobra un sentido más profundo en lo que se refiere al alma, al carácter distintivo de la individualidad. "

Soren Kierkegaard
Diario Íntimo





Más Lennon

En el comentario anterior les compartí GOD de John Lennon.
Sin embargo hay una canción en especial que no puedo dejar de compartir, menos ahora que algo me llevo tocar este asunto: Out the blue. Se las regalo porque sé que todos, todos, todos, tenemos a alguien que nos sacó o nos ayudó a salir de la tristeza.

Out the blue

Out the blue you came to me,
And blew away life's misery,
Out the blue life's energy,
Out the blue you came to you.
Every day I thank the Lord and Lady,
For the way that you came to me ,
Anyway it had to be two minds one destiny,
Out the blue you came to me,
And blew away life's misery,
Out the blue life's energy,
Out the blue you came to me.
All my life's been along slow knife,
I was born just to get to you,
Anyway I survived long enough to make you my wife.
Out the blue you came to me,
And blew away life's misery,
Out the blue life's energy,
Out the blue you came to me.
Like a UFO you came to me,
And blew away life's misery,
Out the blue life's energy,
Out the blue you came to me.

Lennon. Image hosted by Photobucket.com

Lennon

Conocí a John Lennon desde que yo era un chico. Mis recuerdos son volutas de frenesí, enormes momentos de soledad en que la música y la tragedia en la vida del músico inglés, lentamente influían, se incrustaban para formar la gran masa de materia y locura que soy ahora.

En realidad hay pocos iconos contempóraneos con los que pueda decir que comparto ideas y Lennon es uno de ellos; por ejemplo:

Dios es un concepto por el cual controlamos nuestro dolor, es una mágica imágen, muy de nuestros días. La canción es GOD. Aquí va:

God is a concept,
By which we measure
Our pain.
I'll say it again.
God is a concept,
By which we measure
Our pain.

I don't believe in magic
I don't believe in I-Ching
I don't believe in Bible
I don't believe in Tarot
I don't believe in Hitler
I don't believe in Jesus
I don't believe in Kennedy
I don't believe in Buddha
I don't believe in Mantra
I don't believe in Gita
I don't believe in Yoga
I don't believe in Kings
I don't believe in Elvis
I don't believe in Zimmerman
I don't believe in Beatles

I just believe in me
Yoko and me
And that's reality.
The dream is over,
What can I say?
The dream is over
Yesterday
I was the dreamweaver,
But now I'm reborn.
I was the walrus,
But now I'm John.
And so dear friends,
You just have to carry on
The dream is over.

De mi propia cosecha

Hay días en que un espectro de no sé qué procedencia se aproxima y simplemente se aparca sobre mí. Es una sensación singular pues de pronto mi cerebro comienza a generar extrañas estimulaciones, sonidos que no logro comprender, murmullos internos que, supongo, sólo yo reconozco y de pronto siento una inmensa necesidad de dormir o al menos dormitar, de escapar del sitio en que me encuentre, de gritar o cantar o golpearme fuertemente contra lo que sea...

En ocasiones prefiero dejarlo crecer y cierro los ojos para averiguar hasta donde mi estado consciente es capaz de entender las intenciones de eso, comoquieraquesellame; mi cabeza gira incontrolablemente o mi cuerpo brinca como si algo lo hubiese pinchado. Es una sublime emoción que se infiltra por la nuca, nublando la mirada y poniendo los pies a temblar.

La misma sensación minimalista del suicida; la misma insana propiedad de sentirse poseído, incongruente o incapaz. La misma recurrente propiedad de estarse volviendo irremediablemente loco, loco de remate.

Alguien más lo dijo:

Antes de la salida del sol, de Así habló Zaratustra

" Has venido hacia mi antes que el sol: hacia mi que soy el mas solitario. Somos amigos de siempre: nos son comunes nuestra tristeza, y el fondo de nuestro ser: el sol mismo nos es común. Como sabemos demasiadas cosas no nos hablamos; callamos y nos comunicamos nuestro saber por medio de sonrisas. "

Friedrich Nietzsche


Pulp

La primera impresión jamás se olvida, reza un dicho popular muy conocido. En mis infortunios he comprobado que la intención de conocer a la persona que se te pone enfrente en un momento y en una situación determinados, siempre está en relacionada directamente a la impresión que nos causa.

Puede ser que nos atraiga la forma en que sonríe, su mirada, su forma de expresarse, los movimientos con que lo hace, las muecas que utiliza o si tiene los dientes blancos. Pero lo que considero más importante es cuando algo nos invade de un modo tan irreprimible que decidimos invitarla (o) a salir, a tomar un café, una copa o simplemente al cine o a caminar... ¡y el primer coqueteo! ¡y el primer momento en que los dos rostros se acercan, temblorosos, sudando, tímidos e indecisos hacia el primer beso!

Y piénsenlo, alguno de ustedes no se ha preguntado ¿qué hubiera pasado si no la (lo) hubiera conocido? ¿y si en lugar de invitarla (o) a salir, me hubiera quedado en casa a ver la tele o una movie?

Pulp es uno de mis grupos favoritos de rock, del boom del britpop, y hoy me gustaría compartirles una canción que describe a detalle nuestros pensamientos y sentimientos, cuando precisamente, en nuestras vidas, algo cambió.


Something Changed
by Pulp

I wrote this song two hours before we met
I didn’t know your name or what you looked like yet
Oh, I could have stayed at home and gone to bed
I could have gone to see a film instead
You might have changed your mind and seen your friend
Life could have been very different but then
Something changed
Do you believe that there’s someone up above?
And does he have a timetable directing acts of love?
Why did I write this song on that one day?
Why did you touch my hand and softly say :
"Stop asking questions that don’t matter anyway
Just give us a kiss to celebrate here today
Something changed"
When we woke up that morning we had no way of knowing
That in a matter of hours we'd change the way we were going
Where would I be now, where would I be now
If we'd never met?
Would I be singing this song to someone else instead?
I don't know but like you just said
Something changed

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Encontré un corazón roto en la red. Me recordó que en ocasiones al ser humano lo destrozan, en un sentido literal, las situaciones que se generan a su alrededor. ¿Es la explosión de sentimientos lo que provoca que se nos rompa el corazón? Acaso sea angustia llevada al límite, desesperación incontrolable, tragedia, tristeza, consecuencia de actos, alta traición, muerte o paranoia...

Miseria, diría yo, es lo que se siente al vivir momentos así.


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Al día después

El veinte de septiembre de 1985 fue un día que había transcurrido entre cuentos e historias acerca del temblor de la mañana anterior. El tiempo es un especialista en hacer un momento así tan largo como una carretera inhóspita y desolada, un minuto nos parecía que fuera cien, las charlas nos enlelaban a todos, el simple hecho de escuchar las narraciones de las andanzas llenas de espanto y angustia, trastornaban la imaginación y nos impedían dedicarnos a hacer algo más.

El agua escaseaba junto con la comida, la luz tenía un rato de brillar por su ausencia y las estaciones de radio y televisión parecían demasiado absortas como para saber por donde empezar. El caos se acercaba, lo presentíamos todos pues había patrullas dando más rondines que de costumbre y eso provocaba nerviosismo.

Sin darnos cuenta la tarde comenzó a escurrirse entre los edificios, entre la larga fila de caras demacradas y llorosas que querían utilizar los únicos dos teléfonos que funcionaban en toda el área; el silencio no sirvía, era bastante cierto: todos teníamos una historia atorada en la garganta que necesitamos repetir y repetir a quién se pudiera, a quién otorgara un poco de bondad escuchando. El desahogo era una cuestión existencial, era algo que todas las almas necesitaban.

Y cuando menos lo esperábamos, el temblor regresó. Comenzaba la noche, estaba oscuro y la plática estaba tornándose verdaderamente interesante, alguien bajó corriendo las escaleras, tomó al más pequeño de los niños y sentenció que salieramos pronto, que había regresado, que estaba temblando otra vez. Aguardamos un par de segundos, viendo hacia las lamparas para ver si se tambaleaban, lentamente nos levantamos todos y salimos.

Parecía una reunión convocada, mucha gente estaba rezando, abrazando a sus hijos, llorando, algunos hasta se desmayaron. El pánico había regresado y estaba cobrando una gran factura.

Mis recuerdos me traicionan; sé que volvimos a la casa después de un buen rato de que el temblor hubiera terminado, no sé, hora y media o dos; todos estaban sileciosos y con los rostros alargados, nerviosos. Sé que todos los que vivíamos en la ciudad de México en esos trágicos días, tenemos una historia que cambió nuestras vidas para siempre.

Mi existencia

Encontré una mirada perdida en la distancia
y la hice mía. Y la derroché.
Me levanté contra los ciegos y los cobardes,
acudí a los vientos más feroces para combatir mi batalla.

Y no triunfé. Y me sentí destrozado.

Aunado al momento, el tiempo se convirtió en mi más feroz enemigo.
Y reaccioné tarde. Y me humillé ante él.

Decidí rescatar de mi entorno el fuego atroz de la juventud
empujando soez la muralla social.
Irreverente descubrí la falsa emoción de los más cercanos.

Destruido acudí a los templos insanos de la soledad
murmurando sinsentidos me acurruqué friolento
en el palacio de la insensatez. Me atoré cientos de ocasiones,
asesiné recuerdos importantes contra la pared más rugosa que hallé.
Y los nudillos sangraban y no me detenían por nada.

Ahora que recobro el aliento, ahuyento con la mano las moscas:
sé que no podré con esta carga, con el aliento fuerte de las mañanas,
con la lluvia podrida ni con el sol a cuestas quemándome la espalda:

sin embargo me quedan aún las caricias que nunca recibí,
los momentos plenos de alegría en que no me reflejé,
los llantos que retuve, absorto en demasía, para dejarlos fluir,
uno o dos magros juegos que no disfruté,
pero lo más importante,

me quedo con las interminables ganas de existir...
de luchar.

La persistencia de la vida. Image hosted by Photobucket.com

Vida en la luna.



La historia a continuación es más bien una parábola sobre los días oscuros de una adolescencia y como éstos se refrescaron con la blanca aureola de la luna.

Habiéndose montado una abismal oscuridad en el camino, un día avisoré una inesperada señal, una luz incierta que se movía y cambiaba de magnitud conforme mis pasos iban acercándome; mas de pronto, estando a menos de un par de metros de distancia, la atracción que sentía habíase vuelto incesante, incontrolable. Creí percibirla como una imagen paradójica en sí misma, puesta allí de un modo verdaderamente insolente, muestra interminable de la capacidad de estúpidez de un ser humano.

Resolví de pronto ignorarla, dejar que ella me señalara el camino, si es que esa fuese su intención, pero no, de pronto desapareció. Maldije el momento. Era la oportunidad de mi vida y la había dejado escapar. Me pregunté si había sido cierto, si la vida no me jugaba una trastada, que si no habría sido un producto de la imaginación, que si mi vida estaba lo suficientemente desordenada como para estar forjando cosas, pero no, en un relampagueo que sigo viendo cada vez que despierto, cuenta me dí de que no era así, de que después de todo mi vida no estaba tan desamparada, de que el destino guardaba más de una respuesta, de que mi vida era Eliluna, la mujer que mi existencia tendría que rescatar no era un mito, tenía vida y me la entregaría. Era la Luna de Marzo que en diciembre nació.

Y entonces supe que la miseria sabe ser misericorde.

man of the hour

Cuando escuché "Man of the hour" por primera vez al terminar de ver "El gran pez" de Tim Burton, creí que la vida me daba otra oportunidad, que en el fondo existía la esperanza, que mi tiempo estaba ya en horas extra y deseé morir como nunca lo había añorado. Incluso escribí algunas reflexiones en la servilleta con menos salsa "valentina" de palomitas, algo así como "el tiempo es vida mientras estamos con vida" o "la vida es vida mientras estamos con vida" o incluso "el amor es la vida que tenemos en vida y que dejamos para los que se quedan en esta vida"...

Eddie Vedder tiene un poder evocador irreverente, capaz de tornarte de la euforia a la reflexión, en el mejor de los casos, o incluso hasta las lágrimas. Sus letras tienen ese ingrediente que hacen de él y de Pearl Jam un grupo trascendental e incluso referente de nuestra época en general y de mi generación en particular. Tal vez por eso la euforia de tener la oportunidad de mirarlos otra vez en vivo sean verdaderamente escalofriantes.
Aquí comparto la canción para quienes no la han escuchado: ¡disfruténla! Man of the hour
Man Of The Hour
by Pearl Jam

Tidal waves don’t beg forgiveness
Crashed and on their way
Father he enjoyed collisions; others walked away
A snowflake falls in may.
And the doors are open now as the bells are ringing out
Cause the man of the hour is taking his final bow
Goodbye for now.

Nature has its own religion; gospel from the land
Father ruled by long division,
young men they pretend
Old men comprehend.

And the sky breaks at dawn;
shedding light upon this town
They’ll all come ‘round
Cause the man of the hour is taking his final bow
G’bye for now.

And the road
The old man paved
The broken seams along the way
The rusted signs, left just for me
He was guiding me, love, his own way
Now the man of the hour is taking his final bow
As the curtain comes down I feel that this is just
g’bye for now.

TvEsclavos

Abrumador resulta el hecho de correr entre estrechos pasillos saturados de semblantes aburridos y toscos cuando el nuestro reboza plenitud y sobriedad. Abrumador resulta el hecho de salpicar risotadas entre la multitud que agobiada viaja rumbo a lugares desconocidos, incluso aún cuando habitan en ellos. Abrumador resulta que los hombres tengan saciedad en ambiciones del tamaño de mi dedo meñique.

Recuerdo por ejemplo que hace unos días platicaba con Inés y ella me decía a grandisimos rasgo como es su apacible vida, sin detalles ni nada, sólo me decía lo imprescindible: levantarse muy temprano, arreglar en lo posible todas las cosas para que su hijo se vaya a la escuela y lo que ella necesitará para irse a la oficina. Trabaja duramente todo el día y por la tarde trata de salirse lo antes posible para llegar a casa a pasar un ratito aunque sea con su hijo, haciendo tarea o jugando con el, mientras el sueño les gana a uno o a los dos juntos.

También me platicó que en ocasiones duerme poco, por la terrible rutina que la supera y contra la que actualmente no hay salvación. Es verdaderamente necesario encontrar un método de escape para la maldita rutina ¡vaya enemiga de los días actuales! La rutina genera un estrés silecioso, sigiloso, sin dejar rastro, sin que se aprecie, es como un estallar de células cancerosas que de pronto aparecen sin que se pueda dar marcha atrás, y cuando menos lo esperas, ¡pum! estás acorralado y se te fueron varios años valiosos de tu existencia, trabajando para alguien que jamás valorara en su justa dimensión ese tiempo que invertiste para acrecentar su fortuna y que además, en el momento menos esperado te despida y te deje fuera de sus planes futuros.

Y aunque sé que no digo nada que nadie no sepa, es doloroso ver como en tales circunstancias y a pesar de ser el secreto más grandemente conocido, nadie dice ni hace nada para salvar la situación, nadie aparentemente suele tomarlo en la charla de la comida o del café nocturno con los amigos; más bien el tema de la platica siempre es quién tiene el celular de moda o el tono más reciente, quién el mejor auto o quién es novio o novia de quién; incluso llegamos a extremos tan absurdos que nuestras conversaciones caminan alrededor de serenos temas como el galán de telenovela más guapo o la chica más guapa de la oficina... Pero los mexicanos tenemos todavía una marca más grande aún: el abrumador hecho de festejar que somos independientes cuando nos domina algo tan infinitamente más poderoso que nosotros llamado televisor, ¿en que momento caímos de este lado de la esclavitud?

Añoranza, añorar, añoro

¿es acaso el pasado un tiempo perdido?
¿es acaso el tuerto, rey en la tierra de los sordomudos?
Te fuiste, pero el milenio no será el mismo sabiéndote lejos, sabiendo que existes y que la lejanía sólo es una parte de este misterio inacabable, que la roja luna no es de sangre y que la bruma es densa mas no por ser de noche.

Miseria de extrañarte. Miseria.

Viaje inusitado

Ayer viajé junto a un ángel, en el metro. Tenía la piel blanca, suave, boca pequeña y ojos tristes.

Sonreía con dificultad, se notaba que no era lo que más hacía. Se notaba que tenía un mundo destrozado a sus espaldas y que la balanza entre emociones blancas y oscuras, era negativo. Sus manos eran tersas y su pelo brillaba con naturalidad. El segmento más importante era su espalda, justo la indicada para cargar con un par de alas, el espacio necesario, el vigor exacto.

Un viaje para no olvidar.

Ajúa!!

Encontré un velociraptor enmedio de la sala. Lo anduve mirando desde la cocina, cauteloso, con amarga emoción, como quien sabe que la mafia está a un paso de atraparlo y que una vez que eso pase, ¡zas!, guillotina, sangre, dolor, ¡muerte!

Pero el velociraptor estaba inmóvil, sereno, desconectado pues; no sabía si dar un paso adelante o hacia atras. Miraba a todos lados, desconcertado, ingenuo hasta cierto punto, diría yo. De pronto emitió un sonido extraño, una especie de gruñido o algo así, brincó sobre el sofá, chocó contra la pared, movió la cabeza y salió disparado por la puerta principal.

Corrí lo más rápido que pude hacia allá, mas cuando salí ya no había rastro de él; instantes después escuché unos gritos a lo lejos, pero no pude identificar de donde provenían exactamente. Así que entré de nuevo a la casa, eché un vistazo para cuantificar desperfectos, y al ver que no eran demasiados, me puse a dormir placidamente en el sofá.

¡Vaya miseria!

La lluvia hecha mujer

Conocí a la lluvia hecha mujer, una selva humana hecha de ligeras gotas de agua cristalizada, que revientan y se regeneran a cada milésima de segundo; la conocí envuelta en una mascada café, con figuras simiescas trepando hasta su pelo y dueña de unos ojos abismales mirando a su alrededor con la sorpresa de un recién nacido.

Aggg.

Magia en el infierno

Hace varios meses que no escribía por acá. Mi blog estaba olvidado y la verdad es que no tenía mucho que decir, así que para qué hacerle al maje y escribir por escribir, ¿no?

Sin embargo, creo que es importante recuperar los hábitos después de un tiempo de obligado descanso. A mi me parece de lo más natural mantener lo más presente posible, aquellas cosas que dejamos a medias por una circunstancia u otra.

Pero dejemos el rollo y vayamos a lo que nos truje. Sucede que, en esta miserable vida que me ha tocado vivir, me suceden situaciones que de pronto son difíciles de comprender, por lo extraño o perturbadoras que llegan a ser. Por ejemplo, un día me llamó la muerte por teléfono, sí, es verdad, la mismísima muerte: Sonó el teléfono, contesté, ¿bueno?, y escuché una voz desnuda, sin ningún tipo de tono o acento diciéndome, ya estás cerca, muy cerca de mis brazos. Primero no entendí nada, la comunicación se cortó y dí por hecho que se trataba de una broma; pero en la noche, soñé que me asesinaban unos maleantes por no quererles dar las llaves de mi nave, ¿o sea, qué otra interpretación encuentran?

En otra ocasión encontré en la calle a dos perros dándose cariño y aunque ustedes podrán decir, ¿y eso que tiene de extraordinario?, a ver, quiero que alguien me diga si esos perros los invitaron a unirse, a hacer un tercio pues... ahh verdad! Y así fue, palabras más palabras menos, dijeron guauu guauguaguagu guaguag guaggggua.... ¿acaso no es eso una muestra de que de verdad les interesaba que me uniera??

Y así sucesivamente; les podría contar la ocasión en que un cerdo me pidió ayuda en el labrador donde trabajaba un cuate, para no ser asesinado. O cuando un taxi descompuesto me pedía cambio de carburador urgente, que por lo que más quisiera, le consiguiera otro chofer porque el hijo de su tal por cual que lo conducía no le daba buen mantenimiento y lo sobrecalentaba y bueno, para qué les cuento más, ¡imáginense!.

Pero bueno, lo que ahora quiero contarles es que una una piedra preciosa llegó de la nada y se incrustó en el lado izquierdo de mi pecho, con toda la alevosía que eso podría tener. Así fue, llegó, se incrustó y parece que pretende quedarse por mucho tiempo, ¡cómo si yo no tuviera demasiado maltratado el corazón! Aunque bueno, cuando descubrí que se trataba de un cuarzo rosa, verdaderamente hermoso, me conmoví y siento que cada día lo quiero más y más, pero el punto, insisto, es el hecho en sí, el porque llega una piedra preciosa como ésta y se introduce en mi vida. ¡Ah, pero ahora la quiero tanto!

Cuando duermo, la acaricio suavemente, con toda la energía y ternura de que puedo ser capaz si me lo propongo. Al despertar, la miro y me desnudo para ir a la ducha contento y orgulloso de ser su fiel portador. Y sí, debo confesar que tengo miedo de que un día huya y la pierda para siempre, porque sé que me dejará un hoyo tan hondo tan hondo, que bien podrían caber océanos enteros y no llenarían jamás el hueco.

También debo confesar que he notado a veces cierta irritabilidad o indiferencia de su parte, aunque trato de mantenerla lo más contenta posible, y es que a veces, creo que ya estoy demasiado viejo para comportarme de algunas formas, o sea, meloso y más pues, a sabiendas de que siendo más joven no fui de esa forma, ¿por qué ahora debería cambiar mi estilo?? En fin, lo que les decía en el titulo es que en el fondo, para mí ese cuarzo rosa es la magia misma en el infierno de vida que tuve hasta hace unos días.

Y llegó con tanta fuerza, con tanto ahínco, que tal vez sea para quedarse.

Miseria matutina

Hoy me percaté, casualmente y sin intención, de la más singular e inocente forma de amanecer miserablemente: Ver, o en su defecto, escuchar, los noticieros matutinos. No hay manera más irresponsable para con uno mismo de iniciar el día, que atender los noticieros.



Yo le sugiero que haga un alto y analice: ¿qué clase de noticias escuchamos a diario?? ¿Cuántas de ellas son buenas, cuántas malas, cuántas amarillistas o inservibles?? ¡Cuánta paciencia tenemos para escuchar!



Hagamos un alto a este masoquismo insospechado y tratemos de iniciar mejor el día. Y sí, claro que sé que es muy importante estar informado, pero, ¿por qué no mejor leemos el periódico?? Al menos podríamos escoger si la nota vale o no la pena y además, no tendríamos que escuchar toda la perorata del insalvable locutor en turno. Démosle una oportunidad a nuestra salud mental y al estrés para mantenerse en mejores niveles. Leamos más. Seamos más críticos .