Otra cita.

El amenazado

Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado,
pero como siempre es la única.
¿ De qué me servirán mis talismanes:
el ejercicio de las letras,
la vaga erudición
el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte
para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad,
las galería de las bibliotecas
las cosas comunes,
los hábitos
el joven amor de mi madre,
la sombra militar de mis muertos,
la noche intemporal,
el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo,
es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente,
ya el hombre se levanta a la voz del ave,
ya se han oscurecido los que miran por la ventana,
pero la sombra no ha traído la paz.
Es ya lo se, el amor:
la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria
el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías,
con su pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos que cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

Jorge Luis Borges

Capítulo 7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Julio Cortázar

EL fin de la nostalgia

Cierro los ojos, arden por dentro. Cae mi cabeza sobre el respaldo de la silla más incómoda que hallo, la nariz reseca lastima al respirar y la boca me sabe a naúsea. Miro el reloj, el insufrible, caminando, tictaqueando interminable.

Cierro los ojos, la puerta frente a mí es un muro insuperable; cruzo mis brazos y mezo mi cuerpo rígido y tembloroso: me levanto, busco en la oscuridad un cigarro, reflexiono, pensativo observo mi soledad...

La luz se enciende. Llega a mí lentamente la Luna: se declara el toque de queda a su ausencia.



Obstáculo 1

La razón básica por la cual destruir el silencio es la necesidad interminable del humano por encontrar la panacea del alma.

Volveré sobre mis pasos: Obstáculo primero, emblema de la impotencia, susurro del incapaz, martirio insoslayable. En los encierros del alma, aquéllos donde predomina la oscuridad, la manera de mirar y sentir el mundo es severamente castigada, vista parcialmente y con multifacéticos reproches hacia uno mismo, hacia la introspección que susurra el escape, que lo sugiere, lo exije.

Cada persona tiene matices extremos; así, podemos hallarnos frente a la mujer de nuestros sueños o viceversa y las condiciones sociales nos impedirán incluso tocar su mano, o acercarnos que es más grave aún.

En tiempos no muy lejanos, digamos hace poco menos de 100 años, el saber leer o escribir era visto como una distinción enorme; ese simple hecho, separaba clases sociales y el analfabeto tenía marcada de por vida la señal de la servidumbre en la frente y ésta a su vez, sería transferida generación tras generación a su descendencia. En el lado contrario, los afortunados que escribieran o supieran leer, ya no se diga los bilingües o los universitarios, eran considerados seres de otro mundo, respetados por el simple hecho de tener oportunidades que otros no. No sé si hoy en día eso se presente en las zonas rurales del país o del planeta en general, pero ¿qué pasa cuando la persona de nuestros sueños sabe leer y nosotros no?

El obstáculo comienza por uno mismo: imaginamos que podríamos comer la sal en los labios del otro, provocarnos daño lógico o incluso sentenciarle un arrepentimiento atroz capaz de llegar al suicidio, sólo por rechazarnos; los obstáculos comienzan a generar desesperación, vemos que el paraiso nunca será suficiente y paulatinamente nos invadirá una obsesión enfermiza, condenada a quedarse allí, en el círculo interno de nuestros anhelos e ilusiones frustradas. Pero al final, la premisa central es que el obstáculo primario o número 1 somos nosotros mismos.


Obstacle 1 (Mp3)
Interpol


I wish I could eat the salt off of your lost faded lips
we can cap the old times make playing only logical harm
we can cap the old lines make playing that nothing else will change
well she can read she can read she can read she can read she's bad
she can read she can read she can read she's bad
oh she's bad

but it’s different now
that I’m poor and ageing
I’ll never see this face again
you'll go stabbing yourself in the neck

we could find new ways of living make playing only logical harm
we could top the old times play making that nothing else will change
but she can read she can read she can read she can read she's bad
she can read she can read she can read she's bad
oh she's bad

it's different now that I’m poor and ageing
I’ll never see this place again
you'll go stabbing yourself in the neck
but it's different now that I’m poor and ageing
you'll never see this place again
you'll go stabbing yourself in the neck

it's in the way that she poses
it's in the things that she puts in my hair
her stories are boring and stuff
she’s always calling my bluff
she puts the she puts the weights into my little heart
and she gets in my room and she takes it apart
she puts the weights into my little heart
I say she puts the weight into my little heart

she passed away

it’s in the way that she was
heaven is never enough
she puts the weights in my heart
she puts the she puts the weight into my little heart.

Interpol. Photobucket

El arma más poderosa

Contrario a lo que demandaría el silencio, la palabra se enarbola mediante explosiones de reacción inmediata a las ideas; el silencio es meditabundo, ciego, solemne.

La palabra tiene implícitos varios canónes: emociones, estrategias, intenciones; acaso tengamos la promiscuidad del habla, de la comunicación intensa e indispensable, mas eso mismo debería generar un sentido de la cordura, de la inteligencia.

Tenemos a disposición el arma más poderosa que jamás se halla diseñado.


El lenguaje del silencio

La medida de nuestras atracciones, el obstáculo primario, la seducción anestesiada, elocuencia radical empotrada en el muro de las paranoias de cada uno, de cada cual.

En realidad, un conjunto de frases inteligentes pueden provocar diferentes sensaciones, pero jamás podrán describir un todo por completo. El lenguaje tendrá por sentado que es una limitante, una herramienta y jamás la solución; cuando destruimos con palabras alguna situación, en realidad nos destruimos a nosotros mismos, pues la situación como tal sigue allí, aislada de la vida misma, repitiéndose incansable durante todos los círculos concéntricos que el tiempo pueda permitirse.

Y allí radica la estima del poeta, del filósofo, del escritor en sí mismo: ¿cómo lograr describir, descubrir, en su completa realidad las escenas, la vida diaria, las ilusiones pragmáticas de la existencia? El poeta atesora el silencio y por eso mejor calla; guarda con celo extremo su responsabilidad hacia la herramienta sagrada; el arte de nombrar no es una bendición, sino al contrario: es la consecuencia de tener la sensibilidad a flor de piel, la mortífera cualidad de sentir en carne propia las emociones como ningún otro lo hace, con la misma discreción con que los años van mermando el cuerpo.

Entonces al poder cualitativo se le viene encima una pretención más: ¿será capaz un ser humano de trasladar con suficiente imparcialidad lo que sus emociones le dictan?
¿Será capaz una pluma de plasmar lo que un cuerpo invadido por la seducción está gritando? La sonrisa de una chica hermosa, el amor entre dos cuerpos, el sabor de una fruta deliciosa o la lluvia en un día soleado, ¿son éstas situaciones que podamos describir en todo su esplendor? ¿Nos es suficiente el lenguaje?

Transmutemos todos los sentidos y hallemos un nuevo lenguje: el lenguaje del silencio, que todo lo dice sin expresar nada.
Mejor aún: olvidemos que alguna vez existió el silencio y ahoguemos las sensaciones con poesía, con letras que con sus limitaciones nos permitan hacernos la vida más respirable.


Cobain

Revisando las bitácoras de Edilberto y del Memo Zaragoza, encontré sendos post de ambos sobre la frase de Cobain al suicidarse y el origen de la misma.

Así que me remonté a la época en que se dió todo eso y me llené, sin querer, de nostalgia y recuerdos vagos de una etapa verdaderamente reptil de mi vida. Son doce años ya. Y Cobain, como otros, se quedó en la memoria como un Rock 'n' Roll Suicide.


Rock 'N' Roll Suicide (mp3)
by David Bowie

Time takes a cigarette, puts it in your mouth
You pull on your finger, then another finger, then your cigarette
The wall-to-wall is calling, it lingers, then you forget
Ohhh, you're a rock 'n' roll suicide

You're too old to lose it, too young to choose it
And the clocks waits so patiently on your song
You walk past a cafe but you don't eat when you've lived too long
Oh, no, no, no, you're a rock 'n' roll suciide

Chev brakes are snarling as you stumble across the road
But the day breaks instead so you hurry home
Don't let the sun blast your shadow
Don't let the milk float ride your mind
They're so natural - religiously unkind

Oh no love! you're not alone
You're watching yourself but you're too unfair
You got your head all tangled up but if I could only make you care
Oh no love! you're not alone
No matter what or who you've been
No matter when or where you've seen
All the knives seem to lacerate your brain
I've had my share, I'll help you with the pain
You're not alone

Just turn on with me and you're not alone
Let's turn on with me and you're not alone
Let's turn on and be not alone
Gimme your hands cause you're wonderful
Gimme your hands cause you're wonderful
Oh gimme your hands.

Viaje público

Dándonos la espalda, recargados mutuamente, dependientes entre sí, los ojos abiertos sin mirar nada, mirando todo y nada: lo que no se ve se siente.

Recorrer el piso, las lámparas, dejar en la memoria recuerdos inútiles sin precisar un sentido, una razón para sofocar de esa manera el baúl de la memoria; mejor sería voltear piensa uno, mejor sería mirarnos de frente, tocar nuestros labios con la yema de los dedos, dejar que nuestros cuerpos se desfiguren, que las palabras sobren, que la imaginación no trabaje tanto, mejor sería, sería...

Una bocanada de humo, un sueño el cigarro que no se tiene y la ansiedad que se manifiesta en sudor sobre las palmas; el silencio incómodo ante el ruido de la gente, el sonido de la radio, la falta de valor para voltear, para atreverse a decir lo que no se sabe, lo que no se tenía previsto: encontrar a la persona esperada y depender de las malditas palabras para expresar el júbilo, la vanagloria, el pudor.

Y mi destino, nuestro destino cada vez más cerca: la incertidumbre comienza a generar leves temblores sobre los brazos: ¿a dónde te guiarán tus pasos? ¿cómo pudimos encontrarnos precisamente aquí, nosotros? ¿encontraré el valor para decirte que aunque no sé tu nombre, tu figura, tu espalda, tu aroma, este o cualquier microbús al que suba hasta el final de mis días me harán recordarte?


Pulp

Cada segundo es oro molido. Molido y no puro, porque el oro puro sólo existe cuando la amistad se presenta.

Esta canción quedo desempolvada por cuestiones ajenas a ella, es decir, el disco volvió de entre los escombros debido a otra circunstancia, a otra motivación.
Es un recuerdo. Una manera de agradecerle a esa persona el haber estado aunque no precisamente el agradecimiento sea con un "gracias"...

Like A Friend
by Pulp (mp3)


Don't bother to say you´re sorry
Why don't you come in?
Smoke all my cigarettes - again.
Everytime I get no further
How long has it been?
Come on in now
wipe your feet on my dreams.

You take up my time
Like some cheap magazine
When I could have been
learning something
Oh well, you know what I mean.

I've done this before
And I will do it again
C'mon and kill me baby
While you smile like a friend
Oh and I'll come running
Just to do it - again.

You are that last drink I never should have drunk
You are the body hidden in the trunk
You are the habit I can't seem to kick
You are my secrets on the front page every week.
You are the car I never should have bought
You are the train I never should have caught
You are the cut that makes me hide my face
You are the party that makes me feel my age.

Like a car crash I can see but I just can't avoid
Like a plane I've been told I never should board
like a film that's so bad but
I got to stay 'til the end
Let me tell you now
it's lucky for you that we're friends.

Photo by Graham Brown. Image hosting by Photobucket