Hablando de hastíos

Recuperar el cinismo:
Otra manera de autocriticarse, de mofarse de uno mismo.

En el tiempo en que los mejores poemas se hacían de tela deshilachada, los soeces preludios que la miseria depararía a los poetas se hacía casi agónico, un mundo irreal se abría a cada centímetro y el abismo de la maldición tocaba a sus puertas.

Pero eso fue en otra época, en otro espacio y tiempo. Ahora el mejor poema se hace con tela del Palacio de Hierro o de Sears, jamás de Milano o Patito's corporation...

La gente se pregunta "¿qué diantres se piensa éste que escribe maldiciones?" o "¿A poco no sabe que la poesía ha muerto?"
En fin, en la era de las telecomunicaciones, en la era de la conquista del espacio interestelar y de las microondas, los soeces preludios que la miseria depara a los poetas se hace con tarjetas de crédito y moda de primavera verano.

¿Acaso habremos de recuperar el hastío escribiendo poesía radicalmente dulce y rosa para a la vez recuperar a los lectores? ¿O mejor nos vamos dedicando a otra cosa?

¿Hasta dónde hemos prostituido a la poesía? Porque no recuerdo haber leído ni escuchado en ningún sitio que la poesía naciera puta.

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