Poetas.

Telón abajo. ¿El poeta debe ser solemne? Cabe la posibilidad de que en realidad sea un payaso más que un hombre congruente y recto. El poeta discurre entre embrutecimientos y sobretodo sobrevive entre lágrimas deprimidas, reprimidas, exhaustivas y peyorativas... Bah! el poeta no es si no eso, una representación lastimosa de una inasible realidad.

El poeta y la poesía no son necesariamente el resultado el uno de otro o viceversa, si no todo lo contrario o todo lo merecedor de silencio que a uno se le ocurra. Demonios, qué complicado!

Divagacion total

Me refresco ante el espejo...
¡Maldita refracción de letras rimando!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!










¿Eso qué?

Una más

Dedicado al entorno; entumecido y ensimismado, taciturno, divagado cadáver en un jardín abundante, axioma paradójico, contundente, vago o irremediable, punto de vista aparte, punto de partida insospechado, inicio el viaje hacia ninguna parte...

Homenaje

Lennon murió hace 27 años; Jim cumpliría 64 de permanecer vivo. Podría divagar sobre mis experiencias con ellos dos, sin embargo la mejor manera de hacerles llegar mi pensamiento es precisamente dejar todo en la cabeza y olvidarme por completo de que algún día pueda llegar a ser una milésima parte de lo que ellos fueron...

Muy en el fondo

Después de la tormenta irracional, de la inmaculada y funesta locura desatada por los malhechores de antaño, de la purga intencional, de la profesión petrificada, ¿qué más queda? ¿quién debería acudir a los rezos de lluvia en el incierto incentivo de las caudalosas aves de rapiña que sacuden los trozos de nieve en el cementerio?

Cuando en el derrotero la llama se acongoja deberíamos atarnos las manos a la cintura y denunciar con imprudente moralidad la sinagoga ineficaz, la falta de coordinación, el ayuno obligado por falta de altura.

Y en el fondo seguir siendo los mismos

La siguiente semana

No habrá tregua por más que se desee. La creatividad habrá de sobreponerse a la fatalidad, a la insoportable mediocridad, al menguante sopor de la vagancia, de la inteligencia media; no habrá descanso, no habrá tolerancia: sangre es lo menos que esto costará.

Es hora de mostrar si somos hombres o payasos.

Algo.

Llevar poco más de treinta y siete horas continúas despierto me genera cierta pasividad; el ritmo con que afronto lo que hago es más lento y torpe comparándolo contra las situaciones cotidianas, aunque no por eso mejores o elevadas. El sentir la vida desde un ángulo reflector lento es vibrar con el resonar de unos pasos, reavivar las entrañas más enterradas, destruir los puntos de vista detractores, retrógrados, envilecidos.

Pago amargo. Leer poesía es el burdel donde el poeta retrata su casa. Atraer las miradas en el trópico de un basurero en el que al menos se puede respirar la propia fetidez y alargar el aliento para sentir dentro de uno mismo lo podrido que podemos (solemos) estar.

Al final de la hora treinta y siete, ojos del tamaño de un limón y una ceguera auto infligida para derretir la miseria que se propaga como rapiña en un campo recién devastado y sin perpetrar nada, absolutamente nada.

¡Agggh!

Siento envidia o certero sentimiento de inferioridad hacia los narradores; siento desdén hacia mi pobre producción cuando leo enormes relatos y hermosas novelas de creadores con miles de aportes superiores a los míos, enterrados en una ínfima entrega poética, dizque según yo, pero forzada a mostrar sus letanías dentro de una juerga que no termina hasta que desemboca en una critica indirecta hacia el mismo punto de partida.

¿Cuál sería este punto de partida? Pues indistintamente el mío, es decir, mis palabras ordenadas estúpidamente en escalera o en el centro de la página o justificadas hacia uno u otro sentido lateral en la página, dizque para que se vean bonitas, como si esas palabras fueran un poema o un pensamiento o una eterna perdedera de tiempo sinrazón, sin sentido y mucho menos con autoridad de creatividad o trascendencia...

Pero creo que al menos, lo decente es que te lo digan con todas sus letras, con todas sus sílabas, ¿quién se va a ofender? Si te dicen que tu texto por X Y o Z no sirve y no encuadra, ¿por qué alterarse, ofenderse o sentirse deprimido o menospreciado?

Es peor, según yo, ese silencio incómodo que todo echa a perder, incluso, en las mejores familias.

Creo.

Presentación

El próximo jueves 25 de Octubre se realizará la presentación de dos nuevos libros de la editorial Estigia. El acto tendrá lugar en el plantel Tezonco de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, ubicado en Av. Providencia s/n, Col. San Lorenzo Tezonco Delegación Iztapalapa. Tel: 3092-1183.

El evento inicia a las 17:00 horas y los volumenes a presentar son "Nave Comando Emperador y otros cuentos de ciencia ficción" de Janitzio Villamar y "Cantos para Eliluna" de su servilleta.

Si alguien se interesa en acudir y no sabe como llegar puede marcar al número telefónico de la universidad para solicitar referencias y orientación.

¡Allá nos vemos!

Medio Ambiente

El lunes próximo será el día de Acción del Blog. El tema: Medio ambiente.

Me he unido a la causa y sé que cada día más acciones con esta manufactura se estarán dando y ¡qué mejor que ser parte activa de ellas!

Hablando precisamente del medio ambiente, creo que las acciones de todos no deberían limitarse a leer, escribir o comentar sobre la situación mundial sino verdaderamente crear o aportar acciones; por ejemplo, no se ha terminado de entender y de llevar a cabo la práctica de separar la basura en orgánica e inorgánica; tampoco dejamos de tirarla en la calle, es de verdad deprimente encontrarnos en un evento masivo y ver la cantidad de basura que se tira en la calle, a pesar de que existan enormes botes para depositarla.

Algo que también me molesta muchisímo es que se desperdicie el agua. ¿Qué es lo difícil de entender con tanta publicidad al respecto? El agua se está terminando, cada día crece el problema y hay tanta gente a la que literalmente le vale madre... Corramos la voz, pongamos nuestro granito de arena, no hagamos esto y convenzamos a los que nos rodeen de que tampoco lo hagan y que a la vez ellos también convenzan a otros y así sucesivamente, tomemos parte activa y proactiva. El problema es grave y seguro no lo resolveremos, pero al menos no contribuyamos a que nos alcance más rápido aún.

Rechazo

Días aciagos confunden mi percepción del tiempo, situaciones de presión extrema que transmiten cargas eléctricas incesantes a través del ojo izquierdo para desfondarse en letargos insomnes, en caricias no recibidas.

Aún así, preciso dejar en un trecho de solemnidad mi ajetreo, preciso dejar claro la costumbre infame de abonar tiempo incólume a mis prioridades, a mi resistencia vital por sí misma, a pesar de todo el rechazo de que sea capaz de soportar.

Códigos miserables

Los códigos de la miseria son recursivos; mantienen una forma filosófica tan irregular precisamente para evitar su aparición (de la miseria, por supuesto), que con un poco de astucia y observación podemos hallarlos y esperarlos o resignarnos, según cada quien.

Por ejemplo, cuando los implicados mantienen un ligero sentimiento de alegría durante varios días, incluso semanas, su vida cae en un momento de conformismo pleno, de placer intrínseco con quienes los rodean, nada es mejor que esos instantes, nada es más gozoso, más abrumador ni más elocuente. Nada de qué preocuparse. Y he allí que entonces ataca la miseria.

También está el ejemplo de aquél que en sentido contrario siempre ha sido ruin, un malviviente o pordiosero; un habitante de la calle, pues. Sucede que este hombre un día descubre que alguien le dejó en un billete de cierta valía en su regazo; este hombre creerá por unos instantes que ha tenido un golpe de suerte o algo así. Pero, ¿cuánto tiempo creen ustedes que podrá durarle ese dinero, ese gusto, ese golpe de suerte, que por otro lado jamás existió? ¿Un día, unas horas, una semana?

Y bueno, creo que ustedes ya saben qué pasará cuando se acabe ese dinero.

Me siento deprimido; otro día continuaré con estos ejercicios.

Ignorancia

Descubro el horizonte a base de chirlos iracundos en la cabeza; lo descubro a pesar de la inmensa, intensa e inmaculable sentencia que me carcome. Es una verdadera irreverencia.

No sé que me está sucediendo.

Paulina.

Paulina, después de mucho pensárselo, encontró un buen pretexto para no asistir ese día al empleo. Llamó a la oficina y lo informó así al primero en levantar la bocina; colgó y regresó a la cama, junto al cuerpo caliente e indefenso de su amante en turno.

Permaneció en silencio unos minutos mirando al techo y recordando vivamente los momentos recién pasados con el aún dormido; recordó las caricias que le habían agradado y lo que no le agradó nada de nada. Hizo un balance: pasaba el tipo con 7, según su propia escala, pero seguía siendo insuficiente, seguía siendo un parche malpuesto para cubrir o disimular su verdadera necesidad, no podía seguir engañándose de esa forma; sintió a la miseria poseyéndola, haciéndole mejor el amor que cualquier amante, más mujer, más intensa, más viva, desplegando una energía en su interior que no conocía, una rabia que se desprendía de ella y que iba a parar en algún sitio...

Abrió los ojos y miró la sangre a su alrededor. Sus recuerdos eran vagos y difusos, de sueño lejano. Aspiró y sintió vértigo.

La policía entraba a la habitación.

Inerme

Bajo la luz, inerme al ataque intempestivo de las ideas; inerme a la radiación fétida del hada, a las olas de barro en el rostro. Inerme al contacto con humanos pútridos, ofensivos a simple vista.

Bajo la luz, lluvia de ideas socarronas, marasmos de ansiedad e insomnio bienvenido que cavilan junto al plasma roto de la contidianeidad, mientras las imágenes vuelcan latigazos en los canales cerebrales.

Miserable luz, bajo ella el color de las violetas es traslúcido, indómito, vulnerable queda el hálito de nostalgia que alimenta las fantasías. Inerme bajo su propia sombra de capullo, las ideas mueren a cada minuto.

12 de agosto

Después de la oscuridad inesperada, el misterio y la incertidumbre abarcan la vista, la extravían y la congelan. Después del susurro en busca de comprensión, sólo aparece un descampado inusual en el horizonte, en el punto medular de las ideas consecuentes.

Después de la eficacia irrefutable, de la victoria cantada con antelación, de los trofeos alzados con palmadas en el hombro, ¿por qué se aproxima tan irremediable la obstrucción, el bloqueo de la mirada, el óxido en el cielo que se acongoja?

El chirlo en la mejilla. El silente desplazamiento de un estado benefactor convertido a una sonaja descompuesta; las palabras cimbran los pensamientos, su imposibilidad de apareamiento exitoso dejan mucho sinsabor, aquí dentro, en el lado izquierdo, donde punza constante la vitalidad inmunda.

Al diablo con eso. Al diablo porque ellos pierden más, porque ellos no equivalen al control de tu vida, porque ellos no son la moraleja sino quien la dispara; al diablo con uno mismo y los sueños inacabados en un trigal descolorido en el centro de una aldea abandonada.

Al diablo con el misterio oculto en el fondo insondable de mi humanidad.

12 de agosto. Si alguien lo lee y lo traduce, sabrá a qué me refiero.

Mis cositas

Tengo 30 uglitones dentro mi carabeleza, una rara colección, a sabiendas que prácticamente no hay carabelezas con el suficiente empuje y coraje para albergar tantos uglitones. Y no estoy contando las mariñosas que los acompañan, pero bueno, eso no importa pues es bien conocido que los uglitones y las mariñosas no son cruzables, o reproductibles entre sí.

También tengo algunas ricabuleras y unos cabuleñiscos, hijos de éstas, pero esos los tengo hospedados en un pequeño cojatón.

¿A poco no sienten envidia?

Rechazo

Cuando alguien nos dice, "no, gracias", ¿cuál debería ser nuestra respuesta? Algo tipo, "piénsalo bien", "bueno, disculpa mi atrevimiento", "sabré esperar", "tengo mucho amor aquí, pero me lo sabré guardar", "¿qué tan cerca estuve?"...

En las situaciones cotidianas, el sentido del rechazo puede ocasionar muchas emociones que no siempre son digeridas con facilidad o suficiencia, voy más, creo que nadie está preparado para el rechazo. Algunos logran desarrollar métodos de enfrentamiento a los momentos, pero eso no los excluye de este sentimiento, más bien, aprenden a esconderlo, a denigrarlo o despreciarlo, pero es debido a que son los que más lo sienten.

También encontramos detalles enloquecedores para apurar el momento; podríamos enlistar miles de formas de ocultar la reacción o de adelgazar su impacto en el semblante o en la manera de hablar o de conducirse, pero insisto, el sentimiento, la emoción, ya quedó sembrada.

¿Qué hacer? ¿Qué decir? ¿Necesitamos los seres humanos tantas dosis de rechazo como de miseria?

dos situaciones

Tengo dos situaciones: una es morir y la otra es decirle a mi amor platónico que la amo pero que también creo estar enamorado de la chica recién descubierta...

tengo dos situaciones y las dos son tan irrelevantes que me da hueva pensar en ellas


¿alguien tendría ganas de ayudarme con esto, por favor?

Alma gemela

Un alma gemela, ¿debería ser pareja nuestra?

¿Cómo definirla? ¿Cómo enfrentarla? ¿Es igual que como adaptarse a la globalización?

Siento inmensa pena por América... Voy a un lugar que está en verdaderas llamas, estoy tan cansado de vivir en México y de su estúpida dependencia de Estados Unidos que para colmo se llaman, América, Estoy en mi propio camino hacia mi mismo... ¿pero y el alma gemela?

¿qué debo hacer al respecto, cuándo todo parece colapsarse pero también hay besos y muestras de aprecio y amor verdadero sin condiciones? Estoy tan cansado de ser americano de este nivel...

Enlaces personales

Lo más difícil siempre ha sido acercarme lo suficiente. Decirle a alguien que me gustaría ser su amigo o que me gustaría conocerlo más; bueno, de hecho me ha sido excesivamente difícil tener amigos...

Y tal vez eso sea hasta cierto punto irrelevante, pero sucede que en muchas ocasiones me siento de verdad impotente al no saber qué decir, qué hacer, cómo hacer para que mis relaciones humanas sean más como yo lo deseo, aunque bueno, haciendo un balance, tal vez se deba a que en el fondo no lo deseo tanto, si no ya habría buscado algún método para cambiar esta situación, ¿o no?

Y todo esto a resultas de la indomable necesidad de conocer, aprender de otros, de los mecanismos desarrollados de otras personas para su propia supervivencia, intercambiar aprendizajes, experiencias, métodos de cambio interpersonal, etc., aunque eso se puede malinterpretar, manejar erróneamente... ¿o no?

Moneditas

"No soy monedita de oro". ¿qué diantres quiere decir eso? ¿Qué si acaso soy de plata o de cobre o de aluminio? ¿Cómo se mediría qué clase de monedita soy?

¿Alguien me puede iluminar a este respecto, por favor?

Una idea vaga de la realidad.

Vuelvo la mirada al pasado. La rescato intacta y la venero. Aún no sé que depara lo que viene pero sé precisamente lo que ha sido, lo que fue alguna vez y la forma en que se dió. Entiendo el momento preciso en que la vida giró de un sitio a otro, acaso muchas veces a la luz y muchas más a la perenne e inmaculada desesperación y la incertidumbre halagadora.

Ahora que me miro en el espejo no reconozco lo que encuentro, no logro descifrar el enigma que se encierra detrás de esa silueta, de esa mirada vacía y sin recompensas que trasciende mi humanidad. Declaro mi toque de queda, el instante preciso en que debí de sobornar el silencio y dar rienda suelta a las palabras. Declaro un segundo de misericordia para el alma caída, para el momento que pudo ser y no lo consiguió. Declaro que pronto amancerá y que la vida continuará en el letargo de la supervivencia diaria a base de amargos tragos, a base de miseria envuelta y disfrazada de elocuencia, de vanalidad.

De acuerdo a las etiquetas adecuadas, los silogismos suelen ser ideas basadas en una lógica barata, el destino es la prostituta perfecta y creo que soy su más rendido amante, así como Baudelaire amó a Jeanne Duval, así como Rimbaud amó a Verlaine, así yo amo a esta prostituta , destino cruel pero perfecto, desatado desde el más hondo y oscuro templo de la animadversión, así, así simplemente dejo que mi celeste cuerpo se retire hasta su perfecta perdición.

Todos los hombres que verdaderamente han cambiado de alguna forma el rumbo de la humanidad, han sufrido de honda miseria. La miseria es el eje conductor de la vida humana, es la relación perfecta entre porquería y evolución, la ecuación exacta, la combinación ideal.

Y yo sólo soy un hombre que a pesar de su miseria no termina por comprender el secreto de la realidad tal y como está hoy, ligera y positiva, monstruosa en sí misma, despreciable, hecha de hipocresía, sobrada de estúpidez.

Ahora es el tiempo de despertar.

Morrison. 36 años

Hoy se cumplieron 36 años de la muerte del rey lagarto, James Douglas Morrison, la leyenda, el poeta con el alma de un payaso.

Debo mencionar que fue una de las más grandes influencias que he tenido en mi vida, una guía, una luz en el túnel. Tal vez en otra ocasión pueda postear algo más largo sobre esto, por ahora el alcohol no me permite extenderme... cosas que ustedes comprenderán.

Les dejo una pequeña y modesta selección de algunos de sus poemas, traducidos por mi, por eso la mención de modesta.



Morrison

********************

Estoy harto de la duda viva
en la luz de ciertas uniones
crueles del sur

los criados tienen los hombres de perro de poder
y sus mujeres tacañas que tiran mantas pobres
sobre nuestros marineros

Estoy harto de caras severas que miran
fijamente en mí de la torre de TV

Quiero rosas en mi jardín bower, ¿cavo?

Bebés reales, rubíes
ahora deben ser sustituidos, abortados

forasteros en el fango

Estos mutantes,
comida de sangre para la planta que fue arada

Ellos esperan para tomarnos
en el jardín cortado

Sabes qué tan como emocionantemente pálida
y licenciosa viene la muerte durante
una hora extraña, sin avisar
imprevista
parecida a un invitado sobreamistoso
que se asusta porque lo has traído a la cama

La muerte hace ángeles de todos nosotros
y nos da alas donde nosotros teníamos hombros
lisos como las garras del cuervo

No más dinero, ningún vestido más de fantasía
este otro Reino parece por mucho lo mejor
hasta que su otra mandíbula revele el incesto
y pierda obediencia a esta ley vegetal

No iré
prefiero un banquete de amigos
a una familia Gigantesca.

********************

"Por qué bebo?
Para poder escribir poesía

En ocasiones cuando todo es aletargado
y todo lo que es horrendo retrocede
en un profundo sueño
Hay un despertar
y todo lo que permanece es cierto
Así como el cuerpo se va degradando
el espiritu se vuelve más fuerte

Perdóname Padre por que sé
lo que quiero
Quiero escuchar el último Poema
del último Poeta."

********************

ASÍ COMO MIRO HACIA ATRÁS

"Así como miro hacia atrás
sobre mi vida
soy golpeado por tarjetas de correo
arruinadas snap shots

los carteles descoloridos de un tiempo,
no puedo recordar "

********************

"Un líder natural, un poeta,
un Chamán, con el alma de un payaso.

Que estoy haciendo
en la Arena de toros
Cada figura pública corre para Líder

Los espectadores en la Tumba
- se amotinan observadores
Miedo de Ojos
Asesinato

Estar borracho es un buen disfraz.

Bebo para así poder dirigirme a los pendejos.
Esto me incluye."

Imaginación

A veces, ocasionalmente, suelo hacer tareas titánicas, verdaderas salvajadas, por causas perdidas. Perdidas al menos para mí, por diferentes circunstancias, o lo que quieran, perdidas al fin y al cabo. Puedo ser caballero, asearme con la regularidad necesaria, escribir miles de líneas inspiradisímas, incluso leer revistas de chismes...

Pero si ya están perdidas las causas, entonces, ¿por qué hacerlas?
Les pondré un ejemplo: me he enamorado infinidad de veces de mujeres a las que ni siquiera me he atrevido a dirigirles la palabra, chicas que impiden que mi intelecto sea capaz de permitir acercarme, pero yo igual lleno cuadernos con poemas para ellas, pronuncio sus nombres como si ellas me correspondieran, suspiro al verlas y hago lo que me piden con inusual prestancia, etc., etc., etc... Claro que no sólo eso, puedo ir a pasarme horas en algún sitio donde vendan el auto que deseo en este instante, pero que jamás podría comprar o puedo comprar un balón de futbol para proponerme prácticar constantemente, aunque jamás salga al parque o a una cancha...

Son perdidas porque no he encontrado el modo de hacerlas. Son causas perdidas porque mis sentidos y pensamientos van hacia otro lado. Hago todo eso y más, muchas cosas más, porque de otra forma...

Si no lo hiciera, no podría imaginar (y vivir) con tanta emotividad lo que podría haber sido.

Una decisión

Decido perpetrar la infamia; decido mostrar el interior podrido que carcome e impide el avance de las mejores intenciones, de las ideas florecientes e impecables: la miseria, la miseria es el eje continuo de toda pretensión, de toda imaginación sana, si acaso eso existera.

En contraparte, esa misma miseria subordinante, arranca a diario un trozo de felicidad y complacencia frente al mundo; uno se siente distinto y a la vez orgulloso de ello, bendecido, agradecido incluso, ¿con quién? Es pregunta sin respuesta, pues la respuesta se convierte intrascendente en la medida en que la misma opacidad cubre protectoramente la propia silueta desconocida en el centro de una multitud que todo se traga.

El tiempo inicia el reto inaludible. El tiempo y su impecable estilo de cobrar factura a los excesos y a los recesos; el misterio será inalterable para el poeta, incluso acaso para la misma razonable situación de completa desesperación en que puede caer constantemente.

Es un riesgo que por fuerza debe afrontar.

Poeta finalmente.

Miserable otra vez

Regularmente mi ansiedad traspasa límites que terminan incluso sorprendiéndome de fuerte manera.

No he logrado entender en qué se basa la sorpresa, pues es algo constante, continuo. Lo cierto es que la manera de conducirme no siempre obedece a un patrón ni mucho menos a una constante, a una continuidad enloquecida.

He iniciado el viaje un sinfin de ocasiones; pocas lo he terminado, pocas lo he tomado en serio; no soy un tipo con valor alguno, soy miserable...

Soy un miserable.

Mataré Otra Vez

Encontré la necesidad de asesinar a las 12 años; la encontré en la basura donde buscaba yo algo que comer. Y descubrí un manantial de ideas y de sollozos entrelazados y que no hacían más que confundir la trayectoria que añoraba.

Asesiné mi pasado, asesiné mis cimientos y cambié diametralmente. Y después me volví a asesinar a los 18 y a los 20 y a los 21. Y continué haciédolo regularmente cuando las circunstancias me orillaban a ello y cuando mi inseguridad así me lo exigía.

Y así la vida para mí ha sido una interminable cadena de asesinatos o suicidios, según como se vea, para mí es lo mismo... me he matado muchas ocasiones y me he reinventado y me he quedado satisfecho e insatisfecho con cada puñalada en mi cuerpo. Y también eso me ha dejado muchas ideas acerca de lo frágil de nuestra personalidad humana, de lo fehaciente que se puede llegar a ser... Me descubro un eterno eufemismo de mí mismo, un completo asesino que al no soportarse a sí mismo, decidió asesinarse constantemente para soportar un poco más la vida, aún cargando con toda la miseria a cuestas. Al final de la noche, he visto que siempre sale el sol.

A veces tarde. A veces demasiado pronto. Pero sale.

Y hoy me asesinaré otra vez.

Title I Will Kill Again
Artist Jarvis Cocker


Build yourself a castle
Keep your family safe from harm
Get into classical music
Raise rabbits on a farm

Log on in the night time
Drink a half bottle of wine
Buy a couple of records
Look at naked girls from time to time

And people tell me
What a reall nice guy you are
So come on serenade me
On your accustic guitar

And dont believe me
if i claim to be your friend
'cos given half the chance
I know that i will kill again, i will kill again

And wouldnt it be nice
For all the world to live in peace
And no-one gets ill or ever dies
Or dies of boredom at the very least

And people tell me
What a reall nice guy you are
So come on serenade me
On your accustic guitar

And dont believe me
if i claim to be your friend
'cos given half the chance
I know that i will kill again, i will kill again

i will kill again

i will kill again

i will kill again

i will kill again

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Decisiones

Leo líneas, leo espacios, imágenes, dolores e intrusiones en que no me reconozco. Leo la madurez de una vida y la estúpidez de otra. Leo una decadencia centrífuga dentro de la monotonía que acorraló y destruyó el noventaynueve porciento de lo que imaginé no podría ser destruído. Leo mi propia destrucción, de atrás hacia adelante, de ayer para mañana.

Leo lo que preferiría no leer, lo que no creí que impactara directamente en mi autoestima y que podría fácilmente manejar; leo mis desnudos sentimientos y mis infames ideas acerca de momentos que nunca cuajaron ni dejaron de ser lo que siempre fueron: imágenes que no sentí, sentimientos que no llegaron, momentos que no se montaron sobre mi consciencia como yo esperé... Y ahora llega el instante de la elección.

¿Deberíamos posicionarnos sobre nuestros propios intereses y siempre mantener a flote los de terceros? No lo sé; no sé si lo mejor sea pensar en los demás antes que en uno mismo: lo único qué sé, es que siento mucho haber tomado decisiones o no haber hecho lo necesario para impedir que se tomaran; cosas que hoy ya no pueden ser tan fácilmente desechas, cosas que implican más que un simple "ya no quiero".

Pronto, pronto se diluyen las mejores ideas y las mejores intenciones.

Díganme algo que me haga sentir mejor.

Poema

Recupero la memoria, incolora e incipiente, trastornada por los embates continuos de un ritmo de vida fuera de control, sin inicio ni fin, sólo el tiempo que camina y se disuelve entre las masas hambrientas, entre las estelares baratas de fin de temporada y los números rojos en el balance mensual.

Recupero la instancia que me provoca escribir, escondida entre lunas, auspiciada por un templo de redención irresistible, inconfundiblemente poético. ¿Qué es un poema? ¿Cómo se logra el poema? ¿Qué hace al poema?

Octavio Paz rindó una larga disertación al respecto en "El arco y la lira". Yo no podría extenderme tanto, apenas soy un nonato en el centro de una podrida sociedad que me extrae hasta la sombra, ¿cómo podría apenas distinguir entre un beso y la entrega total, sin amor, sin resquicios de venganza? ¿Soy tan incapaz e insolente que me podré atrever a dictar semejante definición?

Me acepto miserable y sin aspiraciones. Me acepto alegremente humano, hombre que no juega con lo divino, con lo incomprensible por superior e inalcanzable... dudo que alguien haya escrito aún un verdadero poema, un poema en toda la extensión de la imaginaria, de la divinidad inalcanzable para los hombres, tal vez en otro plano, otra geografía o dimensión seamos capaces de hacerlo, ¿pero aquí, enmedio de esta sociedad? ¿Mereceremos acaso tener la luz para darnos cuenta de nuestras limitaciones?

Un poema es la oscuridad, lo negado por nosotros mismos, es algo más allá de la comprensión de la naturaleza terrenal, algo que no he podido hallar, que no conozco...

Lloro ahora por dentro, inconteniblemente.

Depre

A veces me resulta insoportable darme cuenta de lo liviano de la existencia, de lo intrascendente, de lo frágil, de lo infame... Pero ¿es de verdad importante tomarse esto tan a pecho? ¿sería mejor vivir a la ligera y dejarse de solemnidades estúpidas, porque la vida es una y hay que vivirla?

He tomado muchas cosas a pecho abierto; he vivido muchas veces a la ligera y he sido vale madres a todo pulmón... he sangrado por ver morir un insecto y he permanecido impávido ante la desgracia del vecino o del compañero cercano. He visto incendiarse la noche en plenilunios y hogueras paganas en busca de placeres extremos, rituales de viejas hordas en plena ascendencia y resurrección. He callado ante la injusticia y la blasfemia; he sido parte de ellas; he abandonado mis valores por un pedazo de humo y un minuto de absurdo deleite innecesario; he sido vacuo e inconmensurablemente desgraciado y egoísta, ególatra malparido. Pero he aprendido a llorar por lo que mi maltratada conciencia considera que vale la pena llorar; he aprendido a mantener a flote mi sensibilidad innata, a no dejar que se diluya el sentido poético que transformó mi vida;

He permanecido en lo más profundo intacto, no ha habido nada que me toque lo suficiente, nada que me provoque realmente a mejorar o cambiar el modo en que vivo, en que me comporto o me dirijo a los demás, a ser distinto, a cambiar lo que pudiera estar mal y que además yo sé que está mal; no ha habido nada que me genere la mínima intención de hacerlo: y eso es lo que me mantiene deprimido y sumido en la miseria todo el tiempo.


Ecuación

Mantengo en calor constante la anticipación a los desastres, pero no siempre me anticipo; me agrada permanecer ingrávido ante la posibilidad de alguna relativa sorpresa de lo que presentí, pero regularmente nunca se logra el asombro, mi intuición ha llegado al grado capaz de alta efectividad.

Y en la misma tonalidad, creo que conforme los años me hacen su presa, mientras me devoran lentamente para su regocijo y mayor alegría, la capacidad de esta intuición fricciona la realidad con la posibilidad mágica de ser más irreal, más de fantasía; la lógica subversiva que me domina y me ha provocado tantos alegres momentos de intensidad desbordada, genera una particular destrucción de los enlaces sociales que tengo.

¿Por qué las personas no soportan escuchar las cosas tal cual son? Es impresionante la capacidad humana para volverse de seda, para hacer un terremoto de algo que simplemente es un comentario espóntaneo como decir que alguien está engordando o que no se le puede prestar atención en ese preciso instante... ¡y además ellos son los indignados!

La ecuación que se me ocurre es simple: a mayor libertad de opinión y de palabras, mayor posibilidad de irritabilidad pueril; a mayor solemnidad mayor delicadeza estúpida; a menor sutilidad mayor indignación, etcétera, etcétera.

¡Y lo ¿increíble? es que las personas sienten una súbita agresión por esta peculiaridad! ¿Para que diantres sirven las "buenas maneras"?

Sueño guajiro

En el momento de la desición siempre se presentan las vertientes, los caminos divididos, bífidos, hiperenlazados a tu destino; cada desición toma cientos de situaciones a su paso, unas viven, otras se van a universos paralelos, esperando ser tomadas en otras geometrías, en diferentes cuadros en perspectiva de una misma vida, de una misma condición.

En el momento de la desición, el común de los humanos toma la posición impulsiva, irracional, el tema es: ¿qué distingue al humano del resto del reino animal? El lenguaje, la capacidad de raciocinio, la toma de desiciones, etc... ¿entonces por qué no actúa de esa forma? ¿Por qué resulta tan difícil mantener una conversación amena, de entendimiento entre los participantes, del tema que sea, de la situación que sea?

¿Será imposible que los humanos logren algún día utilizar su naturaleza de manera cotidiana, que hagan valer su condición de superioridad ante el resto de los animales? ¿O es que nunca se podrán separar de sus orígenes?

Mucho tiempo pensando en la necesidad del instinto, en lo necesario del barbarismo, en la miserable posición de imponer reglas sociales, de necesitar dioses y moral, de construir sociedades cada vez más ineficientes, sofocadas por la necesidad de un poder innecesario, irresponsable, ¿de qué les sirve el poder a los gobernantes fuera de este mundo? ¿Para qué tantos muertos en guerras que no son de ellos? ¿Para qué escribir lo que todos sabemos pero que cuesta tanto trabajo realizar?

Y se escribe que la poesía y que la música y que el arte y que la divinidad... ¿para qué le sirve la poesía a una raza humana podrida en la sangre por el consumismo actual y la miseria personal impuesta de nacimiento?

Y de qué sirve la música y el teatro y las bellas artes si dos vecinos no se pueden poner de acuerdo en como cortar el césped o peor aún, si la convivencia en un edificio de apartamentos es prácticamente imposible...

Probablemente suena pesimista, negro, amargo; probablemente suena a lo mismo que siempre se dice; probablemente alguien sienta curiosidad e intente cambiar algo su actitud, su intolerancia, su calidad humana, su cultura actual podrida, su costumbre de comprar piratería, de sobornar al policía, de estacionarse en lugares prohibidos, de transar cuando ve la oportunidad, de ser lo que actualmente es...

Probablemente este post tenga alguna repercusión en alguien. Y de ser así, me daré por satisfecho.



Hogueras

Con la prisa normal del último trago no logré percibir el eco de las emociones descritas. Debo aceptar que últimamente no he sido precisamente el más preciso en mis decisiones ni tampoco el ser más enormemente feliz de la tierra, aunque en realidad nunca lo he sido ni pretendo serlo, simplemente lo menciono porque siento que debería nombrar una métrica, una guía contra la cual estampar la miseria propia.

Un café que se convirtió en té helado espera. Una conversación virtual, espera. Una desición trascendental espera. Tal vez algún día en algún momento de esta infame existencia, todo al fin se cumpla...

¡Sofoquemos nuestras hogueras con libertinaje!

Regreso a la realidad.

Volví. Estuve durante un mes y días fuera de la ciudad, viajando por cuestiones de trabajo y aburriéndome igual que un pez beta en un recipiente redondo... ¡Qué horrible es andar así de diligencia! Por un lado, la poca estabilidad que puedes percibir, la falta de distracción real, profunda, no simples parrandas y emociones que donde quiera encuentras; la poca flexibilidad en tus gastos, la nostalgia y sobretodo, la poca comunicación, no por falta de ella, sino por falta de tiempo.

Asombroso fue que según mis cálculos, decidí no distraerme con nada que no fuera el objetivo de mi salida, que incluso no intente actualizar el blog ni leer mi correo personal ni tampoco visitar las páginas amigas, para terminar pronto el viaje y volver a la feliz ciudad a continuar con la vida.

Si así me llevó más de un mes, si no hubiera reprimido mis ganas de todo eso, seguiría allá, enterrado en un sitio desconocido, rodeado de enemigos potenciales y cubierto de una malla antisocial capaz de ahuyentar hasta a las moscas.

Volví y encuentro que tal vez el sacrificio no fue del todo conveniente. Volví y ahora me costará unos días lograr volver a ser quién era antes de partir.

Un grito

En ocasiones tengo muchas ganas de gritar a todo pulmón que es desesperante tratar con contadores y anexas... es terrible!

Sentido

Tendría sentido amalgamar las promesas con detalles inexplicables. Tendría sentido ahuyentar el método para acercarnos a lo natural, refrescarnos con ínsulas de insaneidad, con metrallas lúdicas de cero solemnidad.

Tendría sentido ahogar los motivos para el llanto, los morbosos golpes de melancolía dentro de un aro de enfermiza locura; tendría todo el sentido del tiempo lograr una metamorfosis intelectual a nivel global de raza para enfocar nuestras necesidades con un simple y amorfo fin... tendría sentido...

Mas es lógico que todo lo que tendría sentido no necesariamente sea lo más deseado o el camino a elegir, lo más aclamado o lo más elemental. No, no es una razón suficiente que tenga algo sentido o no, más bien lo importante es cuántos consideran que eso sea lo implacable, lo inherente a las masas, a los miembros involuntarios de una raza, un pueblo o el planeta entero. Eso no tiene sentido, pero será lo que prevalezca durante el poco o mucho tiempo, depende desde donde se mire, que le reste a la humanidad de existencia.

Todos tendríamos que buscar que lo que nos hace sentido sea realizado. Es nuestra misión.

Angustia

Moriré y nunca tendré los libros que deseo ni los discos que necesito ni habré visto las películas que debía ver... ¿qué esperanza de vida me resta?


Rosario

Un rosario sobre la piedra. Amarillo, soleado amargo, cubierto de extrañas partituras emblemáticas, imperdonables.

Un rosario sobre los brazos abiertos de un árbol; un epitafio mecánico que siniestramente acude a batirse entre espadas de inmadurez e ignorancia de la multitud; sangrado antes que sagrado, ambivalente y parcial en demasía, atroz amenaza que se cumple: una hostil mascarada en el círculo del magistrado.

Es la cruz en las espaldas, la piedra en los hombros, el juguete del ángel o del demonio. Es la rueca, la locomoción incierta. Es la verde pradera de pirules, de abetos, de álamos.

Una llama en la tierra, amalgama de horror envuelto en un aparato de TV.

Probablemente

Alcanzar el tiempo. Rondar por la circunferencia de lo inhóspito, de lo menos imaginado; apartar del sueño las doncellas y entrar con frente amplia al ruedo, a la noche, a la parte simbólica de la carroña.

Ahora que menciono esto, es probable que la bondad que se oculta bajo la manga se sienta agredida y me abandone; es probable que la poca astucia con que cuenta mi intelecto se sienta beneficiada y de pronto emprenda, al fin, la honrosa huída de ser tan despreciable.

Es probable que las mañanas vuelvan a verse así, blancas y sin sol. Pero primero habría que alcanzar el tiempo.


Escalera

Alivio. Prisión que inunda el temple luminoso, prisión que reverdece entre piraguas domingueras, entre raudales de alondras, en grupitos de sirenas muertas.

La prisión que inunda la escalera, hueca y distante entre la gloria y la miserable enmienda.

La escalera vidriosa que arremete en la arboleda, desgaja en témpanos de ayuno la poca solvencia de la tierra; descarna el silogismo, amorfo temple sin destino.

La vida en una escalera, caracol de sensaciones, humeante arma desplegada en el horizonte, en nuestra frente, símbolo de naturaleza plasmado solo al vernos nacer.

Renacimiento

Había decidido dejar un tiempo descansar la bitácora. Había pretendido no escribir sobre miseria, no dejar que su pestilente bramido siguiera penetrando más páginas de este blog, aunque de ser así, precisamente este blog no tendría razón de seguir existiendo.

Y es que no puedo dejar pasar de largo el alboroto que puede llegar a generar una pizca de miseria en la gente, es verdaderamente un fuerte carburante, un catalizador de emociones sin igual... es decir, no puedo dejar de admirar la potencia de sentimiento tan contradictorio; incluso he llegado a pensar que el amor y la miseria son verdaderamente los únicos dos grandes sentimientos reales que existen en la humanidad. Considero pertinente además mencionar que la valía de ellos es tan similar como dos gotas de agua puedan serlo; es imposible desistir de escribir en una bitácora así, porque incluso, en sí misma, está bitácora es miserable desde un cierto punto de vista, es decir, lejos de los reflectores, con pocos pero seguros lectores, siendo simplemente un punto de referencia para ciertas intenciones, pero profundo y hasta incierto; las más de las veces contradictorio.

En fin, seguiré, no puedo evitarlo. Este año seguirá siendo miserable para esta bitácora.