Telón abajo. ¿El poeta debe ser solemne? Cabe la posibilidad de que en realidad sea un payaso más que un hombre congruente y recto. El poeta discurre entre embrutecimientos y sobretodo sobrevive entre lágrimas deprimidas, reprimidas, exhaustivas y peyorativas... Bah! el poeta no es si no eso, una representación lastimosa de una inasible realidad.
El poeta y la poesía no son necesariamente el resultado el uno de otro o viceversa, si no todo lo contrario o todo lo merecedor de silencio que a uno se le ocurra. Demonios, qué complicado!
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