Blue moon

Blue moon, una canción ya clásica dentro de la historia, de mi historia, de muchas historias...

Hoy es un día presto para escucharla:



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Tiempo y Aub

Tiempo y Aub

A Max Aub

Todo ese tiempo horrendo Max,
todo ese podrido tiempo horrendo
cercenando sentimientos
           matando días
           viviendo sin vida

Todo ese circo en el tiempo Max,
todo ese tiempo sin viento
rodeado de almas ciegas
           de negras noches sin fin
                 de nostalgia y llanto sin fin

Todo eso es parte del mismo cuento Max,
parte de la misma deplorable condición,
del interminable despotismo,
          parte de la misma historia
          parte del mismo terror.

Y así,
mientras nuestros dioses reinventan el idioma
con todos esos nombres estúpidamente decorados
palabras estúpidamente hechas ismos, ismos, ismos…:
          Capitalismo
          Franquismo
          Nazismo
          Fascismo
          Neoliberalismo
Ismo, ismo, ismo
          
tu nos dejaste todas las páginas llenas Max,
     todos los instantes retratados
          todas las lagrimas escritas, blandas.

Cien años hace ya. Cien años de iniciada tu existencia, Max
y nada ha cambiado, en este mundo todo sigue igual
                              igual
                              igual.



Un hombre

Una bala roza misteriosamente mi cuerpo. Una bala que podría aniquilar fácilmente la batalla de una miserable vez. Una bala y un sigilo: momento insospechado donde la naturaleza se desborda completamente fuera de control.

A los pocos minutos, la sangre abarca todo el espacio, el momento es titánico, repetitivo en la cabeza, una y otra vez, vuelta y vuelta a recordarlo. Un hombre es un obelisco, una parte marchita de una existencia que no desea seguir adelante; un hombre es la revelación de las andanzas más finas e insensatas que jamás pudieran haberse imaginado.

Leamos a Dostoiesvki.


Dostoievski

"¿Donde he leído -pensó Raskólnikov prosiguiendo su camino-, dónde he leído lo que decía o pensaba un condenado a muerte una hora antes de que lo ejecutaran? Que si debiera vivir en algún sitio elevado, encima de una roca, en una superficie tan pequeña que sólo ofreciera espacio para colocar los pies, y en torno se abrieran el abismo, el océano, tinieblas eternas, eterna soledad y tormenta; si debiera permanecer en el espacio de una vara durante toda la vida, mil años, una eternidad, preferiría vivir así que morir. ¡Vivir, como quiera que fuese, pero vivir! "
Fedor Dostoievski
Crimen y Castigo. Fragmento.


" Un hombre que es asesinado por unos bandidos de noche, en un bosque, o algo por el estilo, tiene hasta el último momento la esperanza de salvarse. Ha habido casos en que un hombre a quien le han cortado el cuello tiene esperanza todavía, o sale corriendo, o pide que se apiaden de él. Pero en este otro caso, por el contrario, esa última esperanza, que permite que la muerte sea diez veces menos penosa, es eliminada con toda certeza: la sentencia está ahí, y la horrible tortura está en que sabes con certeza que no te escaparás, y no hay en este mundo tortura más grande que ésa. Lleve a un soldado a una batalla, póngale delante de un cañón y dispare, y él seguirá teniendo esperanza; pero si a ese mismo soldado se le lee una sentencia de muerte cierta, se volverá loco o romperá a llorar. ¿Quién dice que la naturaleza humana puede soportar esto sin perder la razón? ¿A qué viene tamaña afrenta, cruel, obscena, innecesaria e inútil?
(...)
El hombre del que hablo fue conducido un día al cadalso con otros condenados, y le leyeron la sentencia que le condenaba a ser fusilado por crimen político. Veinte minutos más tarde se le notificó el indulto y la conmutación de su pena. Los tres primeros fueron conducidos y atados a los postes; sabía de antemano en lo que pensaría: toda su ansia era imaginarse, con la mayor rapidez y claridad posibles, como sería aquello: en aquel instante vivía y existía; en tres minutos qué cosa sucedería alguien o algo distinto. Pero confesaba que nada le fue más penoso que este pensamiento: -Si no muriese. Si me devolviesen la vida. ¡Qué eternidad se abriría ante mí! Transformaría cada minuto en un siglo de vida; no despreciaría ni un solo instante y llevaría cuenta de todos los minutos para no malgastarlos.- "
Fedor Dostoievski
El idiota (fragmento)


Noche perfecta

Un día difícil. Una tarde sonora y un paseo a distancia entre mis egos. La relación asíncrona de toda la vida, un alto y un bajito...
una lectura del francés que aparenta lo que no es, que muestra lo que nunca existió, que definitivamente es una solución apresurada pero necesaria

una noche perfecta para la depresión, para que el miserable que llevo dentro salga y se dé los golpes reglamentarios de pecho, para que se maldiga por haber nacido, para maldecir el seguir viviendo... una noche perfecta para morir

mañana será otro día


Angélica

La única vez en que vertí mis lágrimas dentro de un zapato, fue cuando escuché "There is a light that never goes out" de los Smiths; estaba sentado junto a Angélica, sonriendo pero llorando.

Supe entonces que la crudeza con que veía la vida y las posibilidades, había sido un juego hasta entonces; supe que la memoria no me alcanzaría para retener cada instante junto a ella y que el tiempo no estaba precisamente de nuestro lado.El desenlace de la relación fue fatal: una migraña y algunas noches en vela transcurrieron antes de que la catástrofe se proclamara ama y señora de la situación. Creo que la intensidad del momento fue lo que llenó de magia a este descarnado corazón: la vertiginosidad, la arrasadora pasión, la cruda realidad.

Cuando las cosas se enmarcan dentro de un huracán, dentro de un cuarto cerrado, sin posibilidades de éxito, los derroteros suelen ser inmisericordes. En situaciones así, la verdadera experiencia que nos hace trinar dentro de la tormenta es una alhaja invaluable que pocas veces sabemos valorar. La experiencia corta pero vertiginosa, la vida en una semana.

Angélica partió una tarde en que un viento gélido nos decía con señas que el invierno sería crudo. Era una tarde complicada, llena de prisas y que estuvo a punto de perderse entre los anales de las citas incumplidas: llegué tarde y ella no estaba; la localice en el móvil y pactamos otro sitio de reunión.

Me podría extender dando los detalles del adiós, de las lágrimas y todo eso, pero sería inútil y no agregaría nada de valor a la historia. Ocasionalmente podemos evitar palabras innecesarias a los lectores… El meollo de la historia sigue igual, de cualquier manera, el silencio con que me he propuesto hacer mi vida es suficiente para mí.

Y así como los Beatles sabían desde las sesiones de grabación del Abbey Road, que sería el último disco, que no habría mañana, así nosotros, sin decirlo, sabíamos bien que las cosas no darían para más. Suspiramos leve, pero con todo lo poco que quedaba y así, sin voltear atrás, nos alejamos.


Y Angélica partió como lo había vaticinado. Y Angélica estuvo lejos, más lejos de lo que jamás imaginé… y Angélica de pronto regresó.

Ahora sé que tendré que enfrentarla, decirle que mi sistema ha cambiado, que el amor dejó un hueco que ahora no puedo soportar pero que tampoco volveré a llenar, ni siquiera con ella misma. Tendré que decirle que la vida es una idiota caricatura de nosotros mismos y que yo soy su máximo representante… tendré que afrontar la infamia y la soledad. Habré de recorrer a solas los sanatorios, los lugares más inmundos, la música, el cine… el sol.

Y ahora tendré que decirle a Angélica que ese mismo sol se ha puesto ya, que mire a otro sitio, a otra latitud… que aborde otro tren, otro cohete lejos de la órbita en que me encuentro yo.


Efectivamente, mi vida se ha asentado. Se ha propuesto olvidar y olvidar. La vida sigue, Angélica, sigue tú la tuya.


***

Take me out tonight
Where there's music and there's people
And they're young and alive
Driving in your car
I never never want to go home
Because I haven't got one
Anymore

Take me out tonight
Because I want to see people and I
Want to see life
Driving in your car
Oh, please don't drop me home
Because it's not my home, it's their
Home, and I'm welcome no more

And if a double-decker bus
Crashes into us
To die by your side
Is such a heavenly way to die
And if a ten-ton truck
Kills the both of us
To die by your side
Well, the pleasure - the privilege is mine

Take me out tonight
Take me anywhere, I don't care
I don't care, I don't care
And in the darkened underpass
I thought Oh God, my chance has come at last
(But then a strange fear gripped me and I
Just couldn't ask)

Take me out tonight
Oh, take me anywhere, I don't care
I don't care, I don't care
Driving in your car
I never never want to go home
Because I haven't got one, da ...
Oh, I haven't got one

And if a double-decker bus
Crashes into us
To die by your side
Is such a heavenly way to die
And if a ten-ton truck
Kills the both of us
To die by your side
Well, the pleasure - the privilege is mine

Oh, There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out

Green Day

Give me Novacaine
By Green Day


Take away the sensation inside
Bitter sweet migraine in my head
Its like a throbbing tooth ache of the mind
I can't take this feeling anymore

Drain the pressure from the swelling,
The sensations overwhelming,
Give me a kiss goodnight and everything will be alright
Tell me that I won't feel a thing
So give me Novacaine

Out of body and out of mind
Kiss the demons out of my dreams
I get the funny feeling, that's alright
Jimmy says it's better than air,
I'll tell you why

Drain the pressure from the swelling,
The sensations overwhelming,
Give me a kiss goodnight and everything will be alright,
Tell me that I won't feel a thing,
So give me Novacaine

Oh Novacaine

Drain the pressure from the swelling,
The sensations overwhelming
Give me a kiss goodnight and everything will be alright,
Tell me Jimmy I won't feel a thing,
So give me Novacaine

Green Day, Photo by Wendy Marvel

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Dafnis y Cloe


En honor a tu arbolado cabello
cierro los ojos y disfruto de él,
          lo cobijo entre las yemas de los dedos,
          lo resguardo solemne, inmaculado;

con templanza, la furia reprimida crece,
se agolpa entre nubes de imágenes incomprensibles, inciertas:

     Voy a seducir tus lamentos con leche fresca:
          con el calor pastoril del verano
          y los gélidos encierros de invierno,
voy a desahuciar mis fuerzas pensando en ti

Dafnis me nombrarás.
               Cloe te nombraré.



Kerouac

"Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas."

Jack Kerouac
En el camino (fragmento)


Minificciones

LAS MOSCAS

Las moscas –cuando llueve– se quedan quietecitas, quietecitas, por temor a que les caiga un rayo.

DAVID CHÁVEZ




SUTILEZAS

Mientras se dirige con elegante vuelo hacia el centro de la fascinante tela, el insecto piensa que sí, que quizás hay otros caminos, más cortos y menos peligrosos, pero tan vulgares...

J.M. DORREGO

Liebres

tiempo delgado entre hojas recicladas
morfemas sin repetición, murmurados apenas:
          en la habitación no hay sitio para hablar
                      no hay sitio para

No soporto una lengua con pelos
una burda irrupción en el templo de los hipócritas:
          un lloriqueo intencionalmente estúpido;
               no soporto los días así
               verdes
               pinchados
               perdidos en un mar de doble cara

No recibo consejos de nadie
     no permito acercarse a ningún gato:
sí a las liebres
    a las blancas liebres

Y a qué va todo esto me cuestiono:
     va desde lado opaco de mi seso
     hasta el torrente pútrido de mis deseos:
               sexo
               muerte
               humo
               llanto
               poesía
               sin dios

               

Historia

En la miseria habitual que ronda por mi silueta desconsolada, de pronto suele aparecer algún brillo perturbador en situaciones inesperadas, una clase de rayo iónico que atraviesa inmisericorde la sombra lúgubre de la cotidianeidad.

Algunas ocasiones también suelo describir saltos imaginarios donde los giros son interminables, aunque eso más bien se presenta en mis sueños: piruetas frenéticas que me hacen dar feroces empellones a cada segundo sin que siquiera pueda evitarlo. A veces el movimiento ni siquiera es posible, la sobrecarga de adrenalina en mi subconsciente es tal que permanezco paralizado y con un soplo helado recorriéndome la nuca.

Pero también he logrado encontrar la manera de transgredir la personalidad: liberar ese ímpetu desbordante que constantemente se veía atrapado en una celda sin posibilidades. Una celda llamada cuerpo y repugnancia hacia el exterior.

Una noche descubrí que la vida no era vida sin miseria. Esa noche creí percibir el suave y perfumado aroma que enloquece a los miserables, a los acostumbrados a malograr su vida a cada instante, ese suave perfume que nos atrae alguna vez a dejar todo de lado y pervertir nuestras buenas intenciones: esa noche descubrí al miserable que llevo dentro.

Miseria enceguecedora que recubre nuestros pasos sin percatarnos, sin darnos oportunidad de escoger si deseamos o no que nos acompañe; miseria deseosa de pernoctar a nuestro costado, de estrecharnos y aplastarnos como una silvestre mascota que no ha conocido amo alguno.

Dejé que mi cuerpo la absorbiera, que se impregnara de tan grave estupefaciente: dejé que la noche se olvidara de velar mi sueño, dejé que el sol me diera la espalda y ahora dejo a ustedes un trocito de esa historia, aquí, en estás páginas.

Otra voz

Te contemplo desnuda
                Soy
                      un cuchillo redondo
                              que te apunta.

Se iluminan los cuadros           Los más lejanos soles resplandecen:
tus muslos     lentos             se abren.

No existe un solo pensamiento
                     Sólo la claridad que nos habita
La decidida vocación del pedernal
                    que a embates repetidos
quemó la historia
               con su llama.

"Música solar" 1984 (Fragmento)
Efraín Bartolomé

Almendrita

Amaneció y la espesa niebla cubría gran parte de la visibilidad. Amaneció justo en el instante en que el sueño y la realidad se funden para dejarnos huérfanos de sensaciones.

El arisco malestar en los pulmones, reticente, abstracto, me recorría lentamente la respiración. Una ducha poco relajante y una carrera frenética a 20 kilómetros por hora - promedio-, para llegar a trabajar, completaron el oficio matutino. Una mañana típica, rutinaria, pero con una estrella guardada en la alacena.

Almendrita, un ser de otra alquimia, hecha de subversivos sentimientos y confusos idealismos. Perdida en un mar de confusión -pero ¿quién no lo está?-, atolondrada en sus momentos de alegría y fulminada en sus momentos de extrema tensión. Apasionada, febril y de arrojado corazón: Almendrita había dejado una nota en mi buzón.

Por esto debo confesar, comprendí que el día de hoy tenía una tenue magia desde su génesis. Creo que la mayor parte de las tonteras en que los humanos caemos es la de no confiar en los recuerdos, a veces uno recuerda algo verde cuando en realidad fue azul o viceversa. Yo recuerdo a Almendrita con ojos pequeños y piel velluda, sonrisa fácil y carisma inestable. La recuerdo y ese recuerdo me devuelve hoy la sonrisa al rostro.

Gracias por la carta, Almendrita.

Galeano

" Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende."

Eduardo Galeano
El libro de los abrazos (fragmento)

Cuatro renglones.

Blanda es la bruma blanca que te abruma
suave, reticente, armoniosa.

Blanda es la serpiente solar que te acalora
y alcalina la piel que lo agradece.


Algo que decir?

No tengo mucho que decir. El tiempo y el espacio en que me tocó habitar este planeta se confunden constantemente con otros momentos, otras geometrías.
Suelo escribir poesía: destellos de lo que pretendo pueda desarmar mis traumas y temores más circunspectos. También suelo flotar entre nubes de alquitrán, beber whiskey con muchos hielos y dejarme atropellar por mi melomanía, esa insana necesidad de tener música cerca, desbordar los sentidos con arreglos bruscos y acordes ingeniosos o complicados, según se prefiera ver.

Tengo libros muy preciados, muchos de ellos sin abrir, debo confesarlo, pero verdaderamente amados; a esos los llamo pecados sin ejecutar, burdas emociones que se congratulan de contagiar idiosincracia fácilmente. Aunque en algunos casos, eso no se cumple a cabalidad y requieren de absoluta contemplación, más allá de concentración.

No tengo mucho que decir, en serio. Más bien creo que el sentido de tener un blog se acerca más a las noches en que los demonios no pueden quedarse dentro, en que sus noches de juergas se vuelven imposibles y generan verdaderas revoluciones en mis ondas cerebrales. La esquizofrenia me ha coqueteado muchas veces y de formas por demás inverosímiles, putescas diría yo. La cavidad dentro de mi cráneo está llena de no pocas personas a la vez, sincronizando sus necesidades con las mías, lo que genera una rotunda mezcla de barbaridades propias de un demente o alienado cuando menos.

Mas cuando pienso en la solemne miseria que nos acaece, sonrío y me desmayo. Murmurando entre ojos la picarezca tonada de los resignados, los cierro y desfundo el arma más poderosa que tenemos: la imaginación. Yo le llamó el tren de la vida. Y así encerrado en mis soliloquios, miro con asombro el infierno que existe dentro, el parteaguas que cada día significan los pasos más pequeños que doy, las sonrisas que no reparto, las palabras que no digo o las emociones que no muestro...

Venga una oportunidad más. Vengan más días con miseria rondando por allí, con nudos en la garganta escuchando en silencio a los demás. Que vengan, yo estaré aquí mientras se pueda, esperando insolente, sin soslayar ideas, con la fuente inagotable del creer en que se puede salir de donde estamos. Venga más... ¿poesía? Ustedes lo deciden, no yo.

Avasallar la nada,
reducir a polvo el sonido puro del silencio
sin preguntas, sin palabras,
pelear batallas sin tregua
angustias sin creencia.

La mañana aún no se acaba:
dejemos el gélido suelo
y con la fuerza que no usamos volemos
               mientras el implacable tiempo lo permita
               mientras la luna alucinante con nosotros viva.


Alborada

Recuperar la calma, el oleaje nocturno entre las sábanas persas que bordea el recinto sin testigos.
Recuperarte, Luna mía, con la intensidad desbordada, al amparo de la villa ciega que nunca dejó de mirarnos; reinvindicarme en la bruma gris, fuerte, testaruda de los años que aún tenemos por venir.

Cumplir una mañana más sin testigos.