After

Seis días después. La cadavérica intensidad en mi costado baja, se disminuye, incauta introduce sedantes intelectuales y arremete con voltajes variados traducidos en migrañas.

Días de niebla distante, acuosa lealtad infiere dudas, indefinida mazmorra de alto precio. Los ojos que vi ya no son iguales, impropios de quien los posee. Esos ojos perdieron fuego y a cambio aceptaron drama.

Después del encuentro la luna bajó a su punto más cercano a la tierra y tomó de las espaldas el último rastro de alas que me quedaba. Soy humano para siempre, desde entonces.

Ya puedo morir.

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