Manias

Reconociendo de antemano la poca trascendencia de algunas situaciones en la vida diaria, creo necesario resaltar la importancia de las manías en la manera de enfrentarnos al día a día.

Es común encontrarnos con manías y peculiaridades de cada persona, algunas similitudes con las de uno mismo y otras totalmente disparatadas, sin embargo, la razón asalta siempre la interrogante inamovible: ¿por qué o para qué adoptamos manías sin darnos cuenta?

Por ejemplo, una manía puede ser mascar chicle todo el tiempo o comer compulsivamente o mover la pierna de arriba a abajo innecesariamente o comernos las uñas o caminar con la cabeza gacha o un sin fin de etcéteras, y que según yo, no necesariamente lo hacemos con la intención firme de hacerlas, es decir, las hacemos por costumbre, por necesidad: por manía.

Podríamos llevar esta divagación, insisto, intrascendente, hasta niveles que rayen en lo absurdo, como la cuestión sicológica, pero mi idea no es esa, sino todo lo contrario: adoptar el intéres en algo que en apariencia no lo tiene. Yo me pregunto, ¿qué sería de mí sin mis manías? ¿qué sería de mi personalidad, de mis ideales, de mis palabras, si no hubiera estado acompañado de mis manías??

¿Verdad que empiezan a adoptar otro tipo de rol en nuestra vida? Yo, al menos, empezaré a considerarlas más y a entenderlas mejor.

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