En ocasiones hay situaciones que no precisamente tienen que ver con la casualidad. ¿Qué sucede cuando se tiene la añoranza de encontrarse con alguien y se le encuentra casi de inmediato? ¿Qué hay de las veces en que uno desea saber algo y de pronto llega la noticia de la nada?
Creo que suficientes situaciones deben de generar alguna estadística, alguna realidad. Creo que somos humanos y que nuestras limitaciones no nos deben precisamente limitar si no más bien acrecentar, nos deben madurar, evolucionar, etc.
Así pasó con Yadira, así pasó cuando me encontró tres días después de pensar intensamente en conseguir noticias suyas. Así me sucedió cuando descubrí que de alguna forma la extrañaba y que de alguna forma yo no había sido el que ella esperaba... así me sucedió cuando almendrita se fue y no pude hacer nada más.
Otro silogismo más sobre el cual podríamos entablar charla y dotarla de infinidad de argumentos, hacerla durar horas irremediables y siempre habría cuerda de donde cortar. Otro silogismo más para recapacitar sobre las leyes que rigen el universo, la vida humana, nuestra ceguera ante cosas tan comunes y que por ello no les damos debida atención. Otro caso, otra situación para invocar un poco más a la razón que a la cada vez más larga cadena de motivos para mortificar nuestras andanzas.
Así pues, salud y noticias prontas de ustedes.
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