Un recuerdo esfumándose entre la niebla de la indiferencia es la destrucción de la oportunidad de valorar algo que no merecía la indiferencia.
Eso creo.
Encuentros
En ocasiones hay situaciones que no precisamente tienen que ver con la casualidad. ¿Qué sucede cuando se tiene la añoranza de encontrarse con alguien y se le encuentra casi de inmediato? ¿Qué hay de las veces en que uno desea saber algo y de pronto llega la noticia de la nada?
Creo que suficientes situaciones deben de generar alguna estadística, alguna realidad. Creo que somos humanos y que nuestras limitaciones no nos deben precisamente limitar si no más bien acrecentar, nos deben madurar, evolucionar, etc.
Así pasó con Yadira, así pasó cuando me encontró tres días después de pensar intensamente en conseguir noticias suyas. Así me sucedió cuando descubrí que de alguna forma la extrañaba y que de alguna forma yo no había sido el que ella esperaba... así me sucedió cuando almendrita se fue y no pude hacer nada más.
Otro silogismo más sobre el cual podríamos entablar charla y dotarla de infinidad de argumentos, hacerla durar horas irremediables y siempre habría cuerda de donde cortar. Otro silogismo más para recapacitar sobre las leyes que rigen el universo, la vida humana, nuestra ceguera ante cosas tan comunes y que por ello no les damos debida atención. Otro caso, otra situación para invocar un poco más a la razón que a la cada vez más larga cadena de motivos para mortificar nuestras andanzas.
Así pues, salud y noticias prontas de ustedes.
Creo que suficientes situaciones deben de generar alguna estadística, alguna realidad. Creo que somos humanos y que nuestras limitaciones no nos deben precisamente limitar si no más bien acrecentar, nos deben madurar, evolucionar, etc.
Así pasó con Yadira, así pasó cuando me encontró tres días después de pensar intensamente en conseguir noticias suyas. Así me sucedió cuando descubrí que de alguna forma la extrañaba y que de alguna forma yo no había sido el que ella esperaba... así me sucedió cuando almendrita se fue y no pude hacer nada más.
Otro silogismo más sobre el cual podríamos entablar charla y dotarla de infinidad de argumentos, hacerla durar horas irremediables y siempre habría cuerda de donde cortar. Otro silogismo más para recapacitar sobre las leyes que rigen el universo, la vida humana, nuestra ceguera ante cosas tan comunes y que por ello no les damos debida atención. Otro caso, otra situación para invocar un poco más a la razón que a la cada vez más larga cadena de motivos para mortificar nuestras andanzas.
Así pues, salud y noticias prontas de ustedes.
Aquelarre. Una bruta divagación.
La irreversible, incipiente facultad de autodestrucción, de envejecimiento prematuro, de falsa autoridad, de amar lo inalcanzable para no perder el piso. La relación uno a uno convertida en taladrante uno a menosuno; la permanente histeria, la sofocada lentitud y añoranza de atención. Características identificables, revestidas dentro de un universo simétrico, paralelo; con la cabeza desquiciada y los nervios fríos es imposible no ser placentero, es inviable, es inconcebible.
No sé expresar los acontecimientos actuales. Sanguinarios sin más, así de simple, así de crudo. Cada día que pase los demás podrán llamarme hijo de perra con argumentos lógicos vistos desde dentro... yo no sé si eso tenga que ver con que yo estoy situado en la azotea y no dentro del aquelarre.
Obviamente, la segunda llamada aún no llega, pero lo hará, ya verán que sucederá.
No sé expresar los acontecimientos actuales. Sanguinarios sin más, así de simple, así de crudo. Cada día que pase los demás podrán llamarme hijo de perra con argumentos lógicos vistos desde dentro... yo no sé si eso tenga que ver con que yo estoy situado en la azotea y no dentro del aquelarre.
Obviamente, la segunda llamada aún no llega, pero lo hará, ya verán que sucederá.
Liberación
En la vida diaria es común encontrarme con valiosos aprendizajes que según yo a otros podrían no parecerles igual de importantes o incluso podrían pasarles desapercibidos; existe algo en mi manera de conceder el ingreso de información a mi cerebro que resalta con verdadera potencia lo que minutos, horas o incluso meses o años después descubro que era de una valía muy alta. A veces he puesto a prueba esta situación con otras personas, provocando alguna situación donde ellos podrían utilizar las mismas enseñanzas, de haberlas adquirido, claro, pero no aparece nada, es como si no hubieran estado a la hora de la lección, como si hubieran cerrado los ojos en ese momento o algo así.
No sé porque escribo esto, pero tenía que decirmelo algún día, saber que se siente expresar esa visión, esa percepción de mi mismo; y es que siempre son los demás quienes lo dicen, constantemente, gente de diferentes sitios, que ni siquiera se conocen entre sí, que sólo me conocen a mí y ese sería el posible enlace imaginario entre ellos; quería saber que se siente decírmelo yo mismo, liberarme de la tentación: Soy una persona rara.
No sé porque escribo esto, pero tenía que decirmelo algún día, saber que se siente expresar esa visión, esa percepción de mi mismo; y es que siempre son los demás quienes lo dicen, constantemente, gente de diferentes sitios, que ni siquiera se conocen entre sí, que sólo me conocen a mí y ese sería el posible enlace imaginario entre ellos; quería saber que se siente decírmelo yo mismo, liberarme de la tentación: Soy una persona rara.
Manias
Reconociendo de antemano la poca trascendencia de algunas situaciones en la vida diaria, creo necesario resaltar la importancia de las manías en la manera de enfrentarnos al día a día.
Es común encontrarnos con manías y peculiaridades de cada persona, algunas similitudes con las de uno mismo y otras totalmente disparatadas, sin embargo, la razón asalta siempre la interrogante inamovible: ¿por qué o para qué adoptamos manías sin darnos cuenta?
Por ejemplo, una manía puede ser mascar chicle todo el tiempo o comer compulsivamente o mover la pierna de arriba a abajo innecesariamente o comernos las uñas o caminar con la cabeza gacha o un sin fin de etcéteras, y que según yo, no necesariamente lo hacemos con la intención firme de hacerlas, es decir, las hacemos por costumbre, por necesidad: por manía.
Podríamos llevar esta divagación, insisto, intrascendente, hasta niveles que rayen en lo absurdo, como la cuestión sicológica, pero mi idea no es esa, sino todo lo contrario: adoptar el intéres en algo que en apariencia no lo tiene. Yo me pregunto, ¿qué sería de mí sin mis manías? ¿qué sería de mi personalidad, de mis ideales, de mis palabras, si no hubiera estado acompañado de mis manías??
¿Verdad que empiezan a adoptar otro tipo de rol en nuestra vida? Yo, al menos, empezaré a considerarlas más y a entenderlas mejor.
Es común encontrarnos con manías y peculiaridades de cada persona, algunas similitudes con las de uno mismo y otras totalmente disparatadas, sin embargo, la razón asalta siempre la interrogante inamovible: ¿por qué o para qué adoptamos manías sin darnos cuenta?
Por ejemplo, una manía puede ser mascar chicle todo el tiempo o comer compulsivamente o mover la pierna de arriba a abajo innecesariamente o comernos las uñas o caminar con la cabeza gacha o un sin fin de etcéteras, y que según yo, no necesariamente lo hacemos con la intención firme de hacerlas, es decir, las hacemos por costumbre, por necesidad: por manía.
Podríamos llevar esta divagación, insisto, intrascendente, hasta niveles que rayen en lo absurdo, como la cuestión sicológica, pero mi idea no es esa, sino todo lo contrario: adoptar el intéres en algo que en apariencia no lo tiene. Yo me pregunto, ¿qué sería de mí sin mis manías? ¿qué sería de mi personalidad, de mis ideales, de mis palabras, si no hubiera estado acompañado de mis manías??
¿Verdad que empiezan a adoptar otro tipo de rol en nuestra vida? Yo, al menos, empezaré a considerarlas más y a entenderlas mejor.
Nieve.
Igual a un copo prohibido de nieve asimilé la epidermis de ella, su brillantez, su durabilidad, su resistencia, su fragilidad, todo, todo en ella así lo indicaba, irresistible por decir lo menos.
También indicaba otras cosas: soledad, inapetencia, pérdida del rumbo, liviandad, absoluta necesidad de aceptación, de amigos, de calor. E indicaba que la belleza siempre está más aislada, más lejana, cercana a lo mundano tanto como el alma pura está cerca de los ángeles, del espíritu libre. Uno es materia. El Otro simplemente es.
Me acerqué con un temor que se me escurría a grandes cantidades, sudando, nervioso: encontré una mirada enorme, una brillantez excelsa, magistral: dos gemas invaluables enmarcadas de enormes arañas y azotadores precisos, perfectamente encajados en un rostro ligeramente alargado y terso, bondadoso, inocente e imperfecto: una doncella real.
Sucede que pasados los segundos el nervio, el terror, el audaz antifaz que se propaga sin que uno lo premedite, fueron desapareciendo, dejando muestras varias de bochorno y falta de palabras. Sucede que la charla iba desapareciendo, muriendo a cada sílaba pronunciada y a cada instante acrecentaba su presencia el silencio, ese maldito malnacido que tiene una increíble capacidad de aparecer cuando menos indicado es... sucede que su rostro fue adquiriendo magnitud, su irresistible condición en la piel generaba una incontrolable necesidad de tocarla, de acariciarla, de redimir con astucia su pronto dominio sobre mi humanidad... sucede que huí derrotado, sintiéndome miserablemente abatido, incapaz de hablarle de frente, incapaz de conquistar su favor, su pasión, mirando con osadía su partida, su alegre dispersión de palabras con otras personas, otros planos que probablemente le agradarían más que los míos. Huí cobardemente del campo de batalla, huí con hielo en la sangre, con una paroxismo en la mente, una locura naciente que me carcomía a cada instante en que la recordaba; huí con la derrota a cuestas, sabiendo que pude hacer más, pero que no me permitiría derrochar un instante de cólera en su favor.
También indicaba otras cosas: soledad, inapetencia, pérdida del rumbo, liviandad, absoluta necesidad de aceptación, de amigos, de calor. E indicaba que la belleza siempre está más aislada, más lejana, cercana a lo mundano tanto como el alma pura está cerca de los ángeles, del espíritu libre. Uno es materia. El Otro simplemente es.
Me acerqué con un temor que se me escurría a grandes cantidades, sudando, nervioso: encontré una mirada enorme, una brillantez excelsa, magistral: dos gemas invaluables enmarcadas de enormes arañas y azotadores precisos, perfectamente encajados en un rostro ligeramente alargado y terso, bondadoso, inocente e imperfecto: una doncella real.
Sucede que pasados los segundos el nervio, el terror, el audaz antifaz que se propaga sin que uno lo premedite, fueron desapareciendo, dejando muestras varias de bochorno y falta de palabras. Sucede que la charla iba desapareciendo, muriendo a cada sílaba pronunciada y a cada instante acrecentaba su presencia el silencio, ese maldito malnacido que tiene una increíble capacidad de aparecer cuando menos indicado es... sucede que su rostro fue adquiriendo magnitud, su irresistible condición en la piel generaba una incontrolable necesidad de tocarla, de acariciarla, de redimir con astucia su pronto dominio sobre mi humanidad... sucede que huí derrotado, sintiéndome miserablemente abatido, incapaz de hablarle de frente, incapaz de conquistar su favor, su pasión, mirando con osadía su partida, su alegre dispersión de palabras con otras personas, otros planos que probablemente le agradarían más que los míos. Huí cobardemente del campo de batalla, huí con hielo en la sangre, con una paroxismo en la mente, una locura naciente que me carcomía a cada instante en que la recordaba; huí con la derrota a cuestas, sabiendo que pude hacer más, pero que no me permitiría derrochar un instante de cólera en su favor.
Un muerto
Un compañero en la oficina es un muerto. Entonces cuando sobrevienen días como el de hoy, no sabemos si festejarle, si reverenciar su presencia con un luto ornamental en las vestimentas, o si de plano ignorar la festividad. Sin embargo, esta embarazosa situación se convierte en cómica cuando le instalamos una ofrenda en su mismo lugar de trabajo, pues no sabe como reaccionar ni mucho menos decidirse entre aprovecharla y alimentarse de allí descaramente o fingir indiferencia y hacerlo por lo bajo.
Entre las ventajas que he hallado es que siempre tiene, dentro de su aspecto lúgubre, una leve tonalidad gris que genera un bienestar y una tranquilidad como pocas: de qué puede o podría ocuparse un muerto que vive (por decirlo de una forma) entre los mortales y que además lo convierte por fuerza en un ser totalmente ajeno a los ajetreos de una vida común o al menos de la manera en que la conocemos... es una historia que tiene muy poco de macabra y mucho de comicidad desde mi punto de vista.
Es interesante relacionarse con un ser de estas características, puesto que el cúmulo de experiencias, conocimientos e incluso su capacidad de abstracción son verdaderas bendiciones para un mortal común; se aprende, se valora y sobre todo se accede a planos de infinita valía. Hoy valoro, por ejemplo, lo afortunado que soy por tenerlo de compañero.
Entre las ventajas que he hallado es que siempre tiene, dentro de su aspecto lúgubre, una leve tonalidad gris que genera un bienestar y una tranquilidad como pocas: de qué puede o podría ocuparse un muerto que vive (por decirlo de una forma) entre los mortales y que además lo convierte por fuerza en un ser totalmente ajeno a los ajetreos de una vida común o al menos de la manera en que la conocemos... es una historia que tiene muy poco de macabra y mucho de comicidad desde mi punto de vista.
Es interesante relacionarse con un ser de estas características, puesto que el cúmulo de experiencias, conocimientos e incluso su capacidad de abstracción son verdaderas bendiciones para un mortal común; se aprende, se valora y sobre todo se accede a planos de infinita valía. Hoy valoro, por ejemplo, lo afortunado que soy por tenerlo de compañero.
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