A veces el tedio cubre de telarañas el panorama; a veces, no solamente el hartazgo se presenta involuntario; se tiene algo más, algo que demerita la condición miserable de muchas vidas, de muchas luchas sin tregua. Hay quienes miran con endeble furor las cadenas de esfuerzos que todos los días en todo el mundo se crean y se alimentan de sueños y necesidades incumplidas. Hay quienes simplemente las continuan, como parte del hueco que no han podido llenar.
El hombre es un animal irremediablemente estulto, parco... ignorante. Hoy es un día como cualquier otro, pero de uno mismo depende el que termine de la misma forma o se logre dar un paso más en la evolución de su propia, insisto, miserable existencia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario