En días pasados, para los que vivimos en México, todas las mañanas nos sorprenden noticias de lo más insultante: política, guerra, pedofilia, etc. Las últimas fechas me recuerdan mucho a la montaña rusa o juegos mecánicos similares o a un thriller de esos que rápidamente se vuelven best seller.
Y lo preocupante es eso, que no han sido precisamente buenas noticias, han sido terribles, preocupantes. Vivimos un momento preciso en la historia, una inmejorable situación para todos los deseosos de aportar un granito de arena en la consolidación de muchas cosas, o cambiarlas si es el caso. El chiste es que la vida se acelera y se acelera y se acelera...
Rompo el silencio porque no puedo permanecer callado o indiferente. Rompo el silencio porque este también es mi momento y porque la vida en los círculos élite rayan en la estulticia por mantenerse inanimada y eso me provoca naúseas... rompo el silencio porque no puedo dejar que la historia me pase de largo y yo no haya hecho ni pronunciado nada al respecto.
No soy partidiario de ninguna corriente o movimiento, tampoco creo necesario pronunciarme a favor de algo o alguien. Siempre hay dos bandos y siempre los dos se dicen pelear por lo mismo: cuando no es por dios es por la democracia o por la verdad o por quien se les ocurra en ese instante, pero eso es lo risible y lo irónico...
¡Cómo si deveras ellos fueran el mecanismo de salvación! Yo me pronuncio en favor de que nos dejen de molestingar con sus estúpidas ansias de poder, con sus mentiras, con sus marranadas! No hay a cual irle... ¡Qué vengan los extraterrestres a conquistarnos ya!!!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario