Sueños

Yo estaría de acuerdo en que por un día se cerraran, por ejemplo, las trasmisiones de toda la televisión a nivel nacional y se proclamara ese tiempo como una oportunidad a la lectura; o tal vez que se evitara la apertura de nuevas concesiones de radio y televisión o incluso que se condicionaran, que por cada concesión se tuvieran que abrir dos planteles con cierta capacidad para recibir alumnos y que su mantenimiento fuera hecho por los mismos concesionarios: y eso si quieren, que fuera algo no negociable.

O qué tal que pusiéramos un método de repartición de ganancias más efectivo: hoy en día existen infinidad de mecanismos fiscales para reducir sustancialmente las ganancias, a manera de pagar menos impuestos, reportar menor nivel de ganancia y por ende menor pago anual de las mismas, los salarios en casos contados son los adecuados, etc. Y probablemente, podríamos organizar paneles de discusión para ver la forma de recuperar California o incluso otras regiones arrebatadas por los gringos desde el siglo XIX.

Pero lo verdaderamente importante de atacar, lo que creo tendría carácter de imperativo y que creo debería formar parte de una serie de iniciativas volcadas desde la sociedad y no desde el gobierno, y aquí podríamos enumerar un sin fin de razones del por qué es verdaderamente difícil, rayando en lo imposible, que el gobierno lo iniciara, pero eso es otra situación. Les decía, lo que para mí sería una cuestión que como sociedad nos estamos tardando en exigir, es la manera en que tendríamos que atacar la arrasadora conquista con que la TV, la radio, Carlos Slim, etc., nos tienen. Estamos hechos una sociedad consumidora de una cantidad de estúpideces innecesarias, que además nos imponen como una jetatura de estatus que en la endeble juventud se vuelve traúmatica, psicótica en muchos aspectos: celulares, ropa, reality shows, telenovelas, grupos acartonados musicales, y un largo etc, etc, etc....

¿Cómo diátres hemos permitido que este cáncer se apoderara de nuestras bases? Las personas más enfermas de estas terribles miserias son quienes estarán de una u otra forma controlando nuestro país en unos años y lo único que creo sucederá es que poco a poco el imperio: los gringos, los europeos, los asiáticos, los judíos, etc., estén conquistando más y más y más territorio, más campo de acción, adormeciéndonos más, poniéndonos más imbéciles para bien de ellos propiamente hablando. Y aquí queda bien aquello de no hagas cosas malas que muy pero muy por encima parecen buenas. ¡Pobre país! ¡Pobre futuro de nación! Porque no faltará quien diga que la inversión extranjera es parte fundamental del crecimiento de un país, sí, de acuerdo, pero entonces digánme cómo es que siguen existiendo millones de pobres regados por el territorio; y que no me digan que sólo porque Carlos Slim es tan excelente empresario es que es uno de los diez más ricos del planeta... y bueno, el problema es cultural, probablemente, pero allí entra la cuestión del nivel educativo y de las instituciones prostituidas y lo del patio trasero gringo, etc.

¿Cómo diántres es que no hace nadie nada? ¿O acaso el psicótico, paranóico sólo soy yo?

¡Cárajo!

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