En la misma tonada

Debo insistir:

La neutralidad no es indiferencia. Es la decepción, la impotencia, el hartazgo... es risible de verdad que haya personas que en pleno siglo XXI permitan la manipulación, que se dejen convencer por situaciones o promesas tan endebles, que se vendan por una causa que ni siquiera es la suyra... que sean incapaces de tener criterio propio.

¿Ignominia? Probablemente sea mi situación y la esté catalogando desde fuera, sin conocimiento de causa a fondo, sin bases concretas; pero no, creo que es suficiente lo que conocemos, lo poco que nos dejan entrever; la mierda a detalle no creo que nadie pretenda conocerla.

Guerra y política: ¡Ya basta!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario