Poetas.

Telón abajo. ¿El poeta debe ser solemne? Cabe la posibilidad de que en realidad sea un payaso más que un hombre congruente y recto. El poeta discurre entre embrutecimientos y sobretodo sobrevive entre lágrimas deprimidas, reprimidas, exhaustivas y peyorativas... Bah! el poeta no es si no eso, una representación lastimosa de una inasible realidad.

El poeta y la poesía no son necesariamente el resultado el uno de otro o viceversa, si no todo lo contrario o todo lo merecedor de silencio que a uno se le ocurra. Demonios, qué complicado!

Divagacion total

Me refresco ante el espejo...
¡Maldita refracción de letras rimando!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!










¿Eso qué?

Una más

Dedicado al entorno; entumecido y ensimismado, taciturno, divagado cadáver en un jardín abundante, axioma paradójico, contundente, vago o irremediable, punto de vista aparte, punto de partida insospechado, inicio el viaje hacia ninguna parte...

Homenaje

Lennon murió hace 27 años; Jim cumpliría 64 de permanecer vivo. Podría divagar sobre mis experiencias con ellos dos, sin embargo la mejor manera de hacerles llegar mi pensamiento es precisamente dejar todo en la cabeza y olvidarme por completo de que algún día pueda llegar a ser una milésima parte de lo que ellos fueron...

Muy en el fondo

Después de la tormenta irracional, de la inmaculada y funesta locura desatada por los malhechores de antaño, de la purga intencional, de la profesión petrificada, ¿qué más queda? ¿quién debería acudir a los rezos de lluvia en el incierto incentivo de las caudalosas aves de rapiña que sacuden los trozos de nieve en el cementerio?

Cuando en el derrotero la llama se acongoja deberíamos atarnos las manos a la cintura y denunciar con imprudente moralidad la sinagoga ineficaz, la falta de coordinación, el ayuno obligado por falta de altura.

Y en el fondo seguir siendo los mismos

La siguiente semana

No habrá tregua por más que se desee. La creatividad habrá de sobreponerse a la fatalidad, a la insoportable mediocridad, al menguante sopor de la vagancia, de la inteligencia media; no habrá descanso, no habrá tolerancia: sangre es lo menos que esto costará.

Es hora de mostrar si somos hombres o payasos.

Algo.

Llevar poco más de treinta y siete horas continúas despierto me genera cierta pasividad; el ritmo con que afronto lo que hago es más lento y torpe comparándolo contra las situaciones cotidianas, aunque no por eso mejores o elevadas. El sentir la vida desde un ángulo reflector lento es vibrar con el resonar de unos pasos, reavivar las entrañas más enterradas, destruir los puntos de vista detractores, retrógrados, envilecidos.

Pago amargo. Leer poesía es el burdel donde el poeta retrata su casa. Atraer las miradas en el trópico de un basurero en el que al menos se puede respirar la propia fetidez y alargar el aliento para sentir dentro de uno mismo lo podrido que podemos (solemos) estar.

Al final de la hora treinta y siete, ojos del tamaño de un limón y una ceguera auto infligida para derretir la miseria que se propaga como rapiña en un campo recién devastado y sin perpetrar nada, absolutamente nada.