Abominable moral

Es común alargar las insignificancias y enredarlas hasta que la pelotita se convierte en una inevitable avalancha; es común confundir nuestra estúpidez con orgullo; es común echar a perder grandes oportunidades por no tener la tolerancia y respeto hacia uno mismo suficientes.

¿Todo esto será también parte de la honrosa moral que nos domina?
¿POr qué nos hemos de tomar todo tan a pecho?
¡Demonios, que el mundo siga girando!



No hay comentarios.:

Publicar un comentario