Sueño

Con la prontitud que amerita huir de las escenas más descabelladas, el goteo de mis ojos inicio su camino mejilla abajo, apenas notorio, apenas sentido. Apenas recuerdo el momento, la radiación frente al rostro, frente al bosque en medio de la nada, con el frío de la medianoche y las aves y los animales terrestres desfilando y la luna sin aparecer.

Rememoro el instante, síntoma alterado de mi cuerpo, de las sensaciones en el medio, junto al sonido engullido de forma abstracta, tragar saliva como si fuera de lo más normal, igual que los movimientos lentos y precavidos, precautorios de origen.

Reencontré a la razón casi al amanecer, ni idea de cuánto había caminado, sin saber si en círculos o en sincronía con las manecillas de la locura. Tampoco sabía que había acontecido para estar allí, en ese momento, bajo las circunstancias que fueran. Y ello desató todo el llanto.

No sé más.

La riqueza

Cierto es que la importancia de liberarse de estigmas puede ser difícil pero no imposible. Tan cierto lo es también que la montaña nunca irá a alguien y que ese alguien siempre tendrá que ir hacia la montaña, tal vez Mahoma lo considero en un inicio, pero no lo dejó claro del todo. Y lo más cierto es que no sé si debe pedir más vacaciones o lo mejor será regresar cuanto antes a trabajar.

Lo cierto es que no hallo la riqueza en las palabras como solía hacerlo.

La hora

El momento ha llegado. A las 4 de la tarde de hoy en el Palacio de Minería, en el Auditorio 2 se hará la presentación de la colección de Poesía de la editorial Estigia dentro de la cual el libro "Cantos para Eliluna" hará presencia.

No sé si esto sea bueno o malo o lo que sea, pero a entrarle al toro por los cuernos. Si pueden, hagan algo productivo y auséntense de este evento.

Duda

El contacto es inevitable, ¿qué hacer entonces al respecto? ¿cerrar los ojos y morderme los labios?

De tormentas y generaciones

Razonablemente podría decir que toda tormenta viene acompañada de una siempre relativa o aparente calma; los juegos y los sueños son sólo gérmenes dentro de una sofisticada red de sofismas que se enreda a cada segundo con el simple fin de que podamos respirar.

La cuestión sociable merece punto y aparte: conforme los tiempos de cada generación se agotan la siguiente externa mayor indice de torpeza o agudeza, según los puntos de donde se mire, pero la constante es que difícilmente la convivencia de un grupo generacional de hasta tres niveles se realice. Y pues dentro de esto se aplica el dicho de que todo pasado fue mejor, siempre desde la perspectiva del más viejo. También considerando el círculo social donde el individuo queda atrapado, ya que no siempre es la que le conviene o le hubiera gustado tener.

Anótenme una divagación más a la lista.

What?

Trato de escribir algo para los miserables seguidores, para los tontos e insulsos, para aliviar el peso del silencio, para recobrar un poco de forma, para soslayar el inmediato rocío de la ausencia, para sentirme fuerte de algún modo, es lo único que sé hacer, es la forma en que debería desconectarme de la sinergia insostenible que abarca mis preocupaciones laborales, es el método de escape, lo sé, lo conozco, dentro de la inefable ausencia de lógica existe ese pero tremendo, ... pero no puedo.

Escribir es una responsabilidad fuerte, no puedo por ahora con ella.

Poetas.

Telón abajo. ¿El poeta debe ser solemne? Cabe la posibilidad de que en realidad sea un payaso más que un hombre congruente y recto. El poeta discurre entre embrutecimientos y sobretodo sobrevive entre lágrimas deprimidas, reprimidas, exhaustivas y peyorativas... Bah! el poeta no es si no eso, una representación lastimosa de una inasible realidad.

El poeta y la poesía no son necesariamente el resultado el uno de otro o viceversa, si no todo lo contrario o todo lo merecedor de silencio que a uno se le ocurra. Demonios, qué complicado!