Recibí varias muestras de apoyo y compañerismo cuando fui atacado por la espalda en diciembre del año pasado, recién iniciando el mes, por supuestas actividades y cosas de mala conducta, pendejadas. En fin, que como toda cosa malintencionada y mal planeada, fracasó y ahora sus tontos elucubradores pagan sus atrevimientos. De verdad me arranca una sonrisa larga de satisfacción el ver que la vida es sabia.
Pero no quiero hablar de lo weyes que pueden llegar a ser muchas personas a la hora de hacer estrategia de guerra, es más, creo que ni conocen el término. Lo importante y lo que quiero resaltar son los gestos de apoyo que te pueden brindar en tiempos o momentos difíciles los otros, los de la banda, no sé si amigos o no a tal nivel, pero definitivamente si en un ambiente, circunstancia e intención radical y opuesta. También es impresionante cómo el subconsciente reacciona ante esto y cómo además organiza en tu sistema nervioso y neuronal toda una descarga de sensaciones electricas que traducen bienestar anímico y sobretodo alegría donde antes no existía.
El humano no es más que una caja llena de emociones, eso no creo que haya nadie que en duda lo ponga, como tampoco es secreto que por ello mismo, si no es blanco, negro será el impacto de lo que percibimos, karma, algo que siempre incide en la vida pero no es forzosamente notable o visible. Lo que se siente casi nunca se ve.
Y ese karma es lo que justamente hace sabia esta vida, lamentablemente pasan muchos madrazos y descalabradas antes de que cada uno sea capaz de comprender el propio, ese es el precio, el costo del aprendizaje, nada es gratis se dice, que gran verdad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario