La referencia es una vida inminentemente promiscua; olvidarse de la monogamia, del antifaz que le impide al instinto liberarse. Tal vez se pecaría de livianos y de poco éticos, en concreto, ¿por qué se empeñaran los directores y los escritores de cine en hacernos creer que la vida es lo que no es?
Tal vez en un mundo ideal todo tendría que darse así como ellos lo plasman; tal vez, tal vez, tal vez... una idea que redunda en situaciones incomprensibles, en algo que en apariencia es natural pero que no lo es. Estamos marcados por modelos de acción indiferentes al placer; somos una sociedad que no está preparada para tanta libertad.
¿Quién pensaría que el cine, entre otras cosas, abriría la escuela de la liberación sexual, entre otras cosas?
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