Tardío es el calificativo adecuado. Recorrer el horizonte desde una perspectiva vanguardista no es precisamente una cualidad bien comprendida.
Tardío es el correcto calificativo. Me tardé en abrir los ojos, pero abiertos al fin debo permanecer con la cimiente constante. Todo inicio proviene de algún final. Y el mío es claro. Y el mío es contundente. Y el mío es constante.
Soy inocente de permanecer con la ruina en los huesos. Soy juzgado por una palabrería incipiente que corrompe mis ideas pero las fortalece en ciclos bestiales.
Soy presa de la imaginación cautiva. Soy fuerte.
Permanezco en la sombra por convicción. Ahora puedo mirar a la luz.
Inicio con la misma fortaleza de un neonato. Inicio y precisaré caminar con muletas hechas de palabras, el mágico instrumento de nuestra universalidad.
Inicio y no tendré fin.
Es hora de explotar. Estallar.
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