Fácil caminar entre los ruedos citadinos. Avanzar por espirales cada vez amplias lleva consigo un cansancio natural pero extraordinario. Puedo sentir el golpeteo del cambio, el acelerador forzando a fondo... la sangre en ebullición. Cadáver enloquecido.
En el misterio del ente descubierto, es fácil confundirse, perder ante la mínima distracción. El congelado suizo abrirá para entonces con lujo en los detalles.
La velocidad consume combustible, exige más recursos; pero abarca lados oscuros y embiste por la espalda. También colocaría sensores terribles pero confiables.
Ojos sin brillo. Agregaré que los recuerdos principian con la muerte de cada uno.
La estrella no se moverá. Tampoco alcanzará niveles tensos pasadizos. Alcanzar el misterio, destruirlo palabra con palabra... Momificar el aire y guardar su aroma para el más allá.
Spiralidocoo acostumbrado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario