Viaje.

Los ojos de la suerte se confunden con la espuma en el paisaje. A donde quiera que volteo el circo se me acerca más, a veces lo esquivo y otras lo cargo a cuestas. Es principal causa de muerte en algunos sitios.

Quisiera saber si mientras viva alguien de verdad ayude a conocerme. En momentos el cirquero tiene miedo de sus bestias. A veces las bestias comen cirqueros.

Auspicio en el colegio. Inadaptado social pretencioso y cínico. Con altas texturas de prepotencia por odio a sí mismo, por conclusiones de reprobación personal hacia la existencia. La existencia repugnaba la reprobación personal. Reloj de ideas y contraseñas de color lila.

Orbitando en el cerebro de la ciudad. Color de la cinta es rojo intenso. Una intensidad bastarda por desvalida, sin sentido o contrasentido. En caso de la rubia existencia de una monarquía todos apoyaríamos al voluntariado de las partes involucradas. Es el caso del desierto en el concluyo que el fuego no es tan caliente como parece: lo aparente con ferocidad, eso es todo... ¡Es posible maldecirnos algunas veces, pinches bribones!

Un viaje que me deja gratos recuerdos. Una pistola con el cuello en forma de popote para disparar tiros de malteada de diferentes sabores, según el color de la nave. De cada nave.

Seguiré viajando pero ya durmiendo.

Borrego

Guitarra líder. Asno de vista pero tecolote por dentro. Ángel llegó una tarde a pedir convivencia en mi círculo y justo eso me hizo aceptarlo, esa mirada ligeramente triste pero llena de hambre, de pudor, de calor.

Guitarra líder. Ángel pudo, en cosa de días, abrir la muralla de competencia que tenía enfrente y abatir la resistencia, aunque poca, que se puso enfrente para instalarse de alguna forma con la banda. De alma noble y talento innato para la música, logramos con su ayuda consolidar uno de los grupos más compenetrado y lleno de camaradería que pueda recordar, incluso contando al chilly willy en las filas.

Guitarra líder. Salud maltratada, vuelos interrumpidos, trabajos a medias. Relaciones perdidas. Amistades truncadas, pero no olvidadas. Ángel ha tenido muchos problemas físicos pero su mente mantiene la virtud del hermano que ama y entiende lo que sucede alrededor. Presagios y metáforas del destino, juegos de dioses con sus monigotes humanos.

Gracias Guitarra líder, gracias por ser y estar. Aún queda cuerda para largo, aún tenemos muchas canciones que cantar, mucho dinero por cosechar y muchas tocadas por brindarle al mundo. Extraño tus palabras y extraño tu figura pálida rondar por mi atmósfera. Extraño me siento de ser saludable a pesar mío, a pesar de mi oscura y pútrida existencia.

Los días que debían pasar se han ido, ha oscurecido y ha vuelto a amanecer, ha helado y ha brillado el sol intensamente. Ya no hay nada más que perder, nada peor que esperar... La realidad nos juega una nueva jugarreta y está frente a nosotros: Ahorquemos la ofensa y cantemos, toquemos y superemos este Obstáculo 1 que tenemos delante... Aún hay mucho tiempo.

Guitarra líder. Con mucha razón gritaste: "Puta corporativa". ¡Vamos, echemos a andar la máquina del dinero!








Alto.

Tengo la mente perdida en la vía láctea.

Etéreo busco entre sueños su presencia: el tacto lascivo con que sus manos arrasaran mi epidermis, es la medida con la que la muerte implacable condicionará los días consecuentes.

Hablar muy alto. ALTO. Alto en el nombre impronunciable del sentimiento prohibido que vuela y aterriza en la cornisa abandonada de la constelación construida con mi pasado. Alto precio pasado y cotidiano. Si mi nombre gritara lo haría pronunciando el tuyo, oculto néctar en la verde coraza citadina.

Brumacielo. Acostumbro la vista a morir cada día para que renazca al atardecer mirándola.

Hablo de morir con la punta de la vida escurriendo vida, con la canasta de satisfacción y vivencias derramándose por el sendero que cada uno pisa. Hablo de morir ahogado de alegría, de morir exhausto de tanto amar, seco, sin nada... vacío, es como uno a la muerte debe llegar.

Trabajemos en ello.

Ensayo

La inercia nueva de un tiempo utópico succiona mis pensamientos.

Antes del lunes fui presente testigo de una revolución adornada de lágrimas, abrazos, sonrisas en clave morse, ojos vidriosos acumulando energía, llenándose de color... de calor.

Se cayeron las ropas y el camino se oscureció sin detenerse. Abducción sólida en líquidos vaginales, personas al límite. Canción de libertad anhelada. El cuchillo en pleno apunte y la mantequilla floja,unidos y compenetrados: No era de forma alguna el resultado de un torcido capricho de insensatez sexual: era la parte intensa que en pleno ritual de apareamiento y sobrevivencia se logra experimentar y que se conoce como amor o enamoramiento, entrega o felicidad, andar en las nubes o enculado.

Miel derrapando... inocente, inconsciente pues no se controla. Avanza la droga y la confianza se cimienta y vive su mejor momento en la relación. La cosa es que justo pasando este momento TODA pareja debería romper sus lazos, por grandes, dolorosos o nefastos que se puedan presentar o interpretar: percibir. Nadie nace exento y menos con la espalda chueca o por completo derecha. Encontrar el momento de escapar es indudablemente el momento inmediato y el más complicado: si no se aprovecha puede resultar mortal, tal vez nunca salgas de allí.

Y por supuesto, la caída y el sepulcro. El ocaso de un imperio construido por dos es inmediato, sin miramientos o piedad, es lo más parecido a la religión, por la ruindad con que se presenta.

Enseñar como alejarse, como irse a la mierda: eso debería ser un foco en los estudios sociológicos y los resultados deberían integrarse en los planes educativos de nivel básico de todo el mundo. Eso nos haría una humanidad superior y avanzaríamos a pasos aún más acelerados, más ahora que la amenaza del calentamiento global y el desorden del equilibrio en el mundo se ven con seriedad y torpeza.

Un ensayo pensando en que ayer fui testigo de algo que pasó y que fue antes y que seguirá siendo así. Un ensayo para mirar a la vía láctea de frente y caer irremediable en el centro del más grande hoyo negro que se pueda hallar.